Mastodon

Una escala en Buenos Aires, un exagente israelí y un vuelo de 150.000 dólares: las nuevas filtraciones sobre la fuga de Bolsonaro

El portal brasileño G1 reconstruyó el derrotero del excandidato presidencial de Brasil hacia Estados Unidos: habla de una salida nocturna desde Brasilia, un aterrizaje en Buenos Aires, un segundo vuelo hacia el norte de Argentina y la compañía de un supuesto exagente del Mossad. La versión se suma a lo que CNN había anticipado sobre la llamada 'Operación Alba'.

Flávio Bolsonaro Operación Alba Mossad Buenos Aires Baires Fly
Foto de Juan Pablo Mercado
Por Juan Pablo Mercado
02 Nov, 2026 a las 11:30 hs Internacionales
Imagen principal

La fuga del excandidato presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro, hacia Estados Unidos habría tenido un despliegue propio de una operación de inteligencia: una escala en Buenos Aires, la participación de un exagente israelí y el alquiler de un lujoso vuelo privado que costó 150.000 dólares. La reconstrucción, publicada por el portal brasileño G1, amplía la información que CNN había difundido durante el fin de semana y agrega nombres, rutas y horarios que hasta ahora no habían trascendido.

De acuerdo con esa reconstrucción, el plan se habría bautizado con el nombre de Operación Alba y habría sido diseñado con antelación. CNN había asegurado que Bolsonaro ya planeaba irse de Brasil incluso antes de que el pasado 25 de octubre se realizara la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que perdió frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En ese esquema, según la misma versión, habrían estado involucrados agentes de varios países.

El dato más resonante que aporta G1 es que en la justicia brasileña existe una línea de investigación según la cual Bolsonaro salió de Brasilia en la madrugada del 27 de octubre, a bordo de un avión vinculado a su amigo, el abogado Willer Tomaz. Esa aeronave aterrizó en Buenos Aires y, desde allí, el excandidato tomó otro vuelo local con destino al norte de Argentina. Se trata de un tramo hasta ahora desconocido y que modifica la hipótesis que se manejaba públicamente.

Hasta estos días se creía que Bolsonaro había atravesado la frontera terrestre entre la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu y la argentina Puerto Iguazú, para abordar luego, junto con su familia, un avión privado con destino a Miami y con escala previa en Ecuador. Según la información divulgada ahora, esa fue en realidad la ruta que siguieron su esposa, Fernanda Bolsonaro, y las dos hijas de la pareja. Él habría viajado por separado, con otro itinerario y otros medios.

Para cruzar la frontera con Argentina, Bolsonaro habría utilizado su pasaporte italiano, lo que le permitió salir del país junto a su grupo en un vuelo privado de la empresa Baires Fly. La operación habría tenido un costo de 150.000 dólares, pagados por un intermediario que hasta ahora no fue identificado, aunque circulan versiones que apuntan a Jason Miller, asesor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El otro nombre que aparece en la filtración es el del supuesto exagente del Mossad que habría acompañado a la familia Bolsonaro: Menachem Booky Halevy. De acuerdo con G1, llegó a Brasil el 19 de octubre, es decir, apenas seis días antes de la segunda vuelta electoral. Se habría tratado de su cuarto viaje al país sudamericano en lo que va del año, un dato que los investigadores consideran relevante para medir el grado de preparación del operativo.

Las revelaciones se sostienen en fuentes periodísticas y en líneas de investigación judicial, sin confirmación oficial de por medio. Fuentes del caso citadas por los medios brasileños describen un entramado con pasaportes de terceros países, aeronaves alquiladas a través de empresas privadas y conexiones que atraviesan al menos cuatro países, lo que complica cualquier intento de verificación rápida. La multiplicidad de escalas y de operadores involucrados es, justamente, uno de los puntos que más interés despierta entre quienes siguen la causa.

El impacto político de la filtración es inmediato. La fuga de un excandidato presidencial que acaba de perder una elección por un margen ajustado abre interrogantes sobre los controles migratorios, sobre el rol de los operadores privados de aviación y sobre la eventual participación de ciudadanos extranjeros en una maniobra de este tipo. También plantea preguntas sobre qué grado de conocimiento tenían las autoridades de los países por los que pasó el recorrido y sobre la validez de los documentos utilizados en cada tramo.

Por lo pronto, la secuencia que describen los medios brasileños contradice la versión más difundida hasta el fin de semana y obliga a revisar el relato inicial: lo que parecía un cruce terrestre familiar por la frontera se presenta ahora como una operación compartimentada, con rutas separadas, un presunto facilitador internacional y un gasto difícil de justificar sin respaldo financiero visible. Cada nueva filtración, además, parece empujar la investigación hacia un terreno donde los cabos sueltos son más numerosos que las certezas.

Foto de Juan Pablo Mercado

Más información sobre Juan Pablo Mercado