Santo Pipó se viste de gala para recibir una nueva era en el Santo Pipó Sporting Club. Días después de la vital asamblea que definió el rumbo de la institución, la flamante comisión directiva celebró su primera reunión de trabajo, marcando el inicio formal de un mandato que se extenderá hasta mayo de 2028. La energía es palpable en la entidad, que se reafirma en su vocación de ser un pilar fundamental en la comunidad de Santo Pipó.
Al frente de esta nueva etapa se encuentra Franco Benítez, quien asumió la presidencia con la clara visión de dar continuidad al crecimiento deportivo, social e institucional que caracteriza al club. Lo acompañan en esta tarea Germán Nerenberg como vicepresidente, Mauro Espinoza en la secretaría, Adrián Duarte como prosecretario, Miguel González en la tesorería y Leandro López en la protesorería. La mesa directiva se completa con la presencia de Marcelo Burchiski, Rubén Mondo y Camila Benítez como vocales titulares, y Ariel Villanueva, Ariel Núñez y Marcos Rodríguez como vocales suplentes. La fiscalización recae en Alfredo Zárate como síndico titular y José Cubillas como suplente.
Desde la dirigencia, se enfatiza que la construcción del club se cimienta sobre pilares innegociables: compromiso, esfuerzo, trabajo en equipo y valores que trascienden las canchas. Este enfoque resalta el profundo sentido de pertenencia que une a Sporting con las familias que dedican su tiempo y energía al día a día de la entidad. La renovación no es solo un cambio de nombres, sino una reafirmación de principios.
“Esta es una nueva gestión, pero el compromiso es el mismo: continuar trabajando con una mirada social, para la contención y formación de nuestros niños y jóvenes, acompañando a cada una de las familias que son parte de esta institución, pero también la energía para tener buenos resultados deportivos”, declararon desde la nueva conducción. La meta es clara: mantener el equilibrio entre el desarrollo humano y el rendimiento deportivo, asegurando que Sporting siga siendo un espacio de crecimiento integral para sus socios.
La primera reunión de la comisión directiva se llevó a cabo en la propia sede social del club, un espacio testigo de incontables historias y desafíos superados. Allí, los flamantes directivos sentaron las bases para los próximos años, diagramando estrategias y definiendo las prioridades que guiarán sus acciones. Se espera que en las próximas semanas se conozcan detalles más específicos sobre los proyectos a corto y mediano plazo, pero la impronta de continuidad y ambición ya está dada.
El Santo Pipó Sporting Club, con esta renovación, demuestra su vitalidad y su compromiso con el futuro. La comunidad de Santo Pipó observa con expectativa esta nueva etapa, confiada en que la pasión y el trabajo del nuevo equipo directivo seguirán impulsando a esta querida institución hacia nuevos horizontes.

