La tranquilidad del microcentro de Puerto Rico se vio alterada en la mañana de ayer por un audaz robo perpetrado contra la agencia de quinielas N° 392, ubicada en plena Avenida San Martín. Lo que comenzó como un aparente pedido de ayuda, terminó en una sustracción millonaria que movilizó a la Policía de Misiones durante toda la jornada.
El modus operandi, según los damnificados, fue singular. Una mujer, cuya presencia se había vuelto habitual bajo el pretexto de solicitar acceso a los sanitarios del local, aprovechó un descuido para irrumpir en el área administrativa. El momento elegido fue clave: la propietaria se encontraba atendiendo gestiones fuera del mostrador principal, mientras en el salón se hallaban su esposo y una sobrina que se encontraba realizando prácticas laborales. La delincuente, actuando con rapidez y precisión, logró apoderarse de una suma considerable de dinero en efectivo antes de darse a la fuga.
La identificación de la sospechosa no tardó en llegar. Los damnificados aportaron datos cruciales, permitiendo a los efectivos de la Comisaría Seccional Primera y la Brigada de Investigaciones iniciar una intensa búsqueda. La clave estuvo en el análisis exhaustivo de las grabaciones de las cámaras de seguridad, tanto del propio local como de los comercios aledaños, que permitieron reconstruir los movimientos de la implicada.
El desenlace llegó durante la tarde de hoy. Los investigadores lograron ubicar a la presunta autora del robo mientras circulaba por la vía pública. En el operativo se logró recuperar una suma de 161 mil pesos en efectivo. Además, se secuestraron comprobantes de compras y pagos que, según los primeros indicios, habrían sido realizados con el dinero sustraído. Un teléfono celular, que se presume contiene información relevante para la causa, también fue incautado.
La mujer, de 40 años, quedó a disposición de la Justicia. Si bien se recuperó una parte importante del botín, las autoridades continúan trabajando para dar con el resto de los fondos y para esclarecer completamente los pormenores del hecho. El incidente ha generado un clima de preocupación entre los comerciantes de la zona, quienes reclaman mayores medidas de seguridad ante este tipo de hechos que vulneran la tranquilidad de la comunidad.

