En una medida que pone fin a una era de equipos tecnológicos en desuso, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) ha decidido retirar de forma definitiva cuatro radares que operaban en arterias clave de nuestra provincia: las rutas nacionales 12 y 14. La disposición, publicada en el Boletín Oficial de la Nación, también incluye la anulación de permisos para el uso de cuatro cinemómetros móviles, dejando en claro que la inactividad prolongada de estos sistemas ha llevado a su baja. Las actas de infracción que se emitan a partir de ahora con los números de serie de los equipos dados de baja no tendrán ninguna validez legal.
La iniciativa se enfoca en dos puntos neurálgicos de la red vial misionera. Por un lado, en Campo Grande, se ha cancelado el permiso otorgado en 2017 al municipio para la operación de dos cinemómetros controladores de velocidad, marca TruCAM. Estos dispositivos estaban destinados a vigilar un tramo específico de la ruta nacional 14, entre los kilómetros 913,2 y 916, en ambos sentidos de circulación. Sin embargo, y según lo detalla la Disposición 194/2026, las propias autoridades comunales admitieron que desde el 15 de febrero de 2019, no se había registrado ni una sola infracción vial a través de este sistema de fotomultas móviles. Ante esta inactividad que supera los siete años, la Nación ha considerado que mantener vigente una autorización para equipos que no cumplen función alguna en la calzada es insostenible.
La situación en el norte provincial no difiere. La Disposición 195/2026 anula la operatividad del radar ubicado en el kilómetro 1551 de la ruta nacional 12, en la localidad de Colonia Victoria. En este caso, se informa que los dos cinemómetros portátiles asignados a esta zona se encontraban directamente “no operativos”. La consecuencia directa de estas decisiones es clara: cualquier notificación de infracción que se emita en adelante amparándose en la identificación de estos equipos dados de baja será nula y sin efecto legal.
Esta decisión oficial no es un acto impulsivo. Se desprende de una profunda auditoría interna realizada por la ANSV y de un proceso de “blanqueo” de la situación por parte de los propios municipios involucrados. La medida busca, en definitiva, brindar claridad y certeza jurídica a los ciudadanos y garantizar que los controles de velocidad en nuestras rutas respondan a sistemas funcionales y actualizados. El retiro de estos “fantasmas” tecnológicos de las rutas 12 y 14 representa un paso hacia una gestión más eficiente y transparente de la seguridad vial en Misiones.

