La ciudad de Campo Grande inaugura un nuevo espacio que promete revolucionar la forma en que los vecinos acceden a productos frescos y de calidad. Se trata de un nuevo espacio en la Feria Franca, un punto de encuentro donde la conexión entre el productor y el consumidor se vuelve directa, eliminando intermediarios y garantizando precios justos para ambas partes.
Desde muy temprano, a partir de las 5:00 de la mañana, y extendiéndose hasta las 11:30 horas, los días sábados serán sinónimo de sabor misionero en este nuevo emplazamiento. La iniciativa, que venía gestándose con gran expectativa entre los pequeños y medianos productores de la región, busca no solo dinamizar la economía local sino también fomentar el consumo de alimentos de cercanía, aquellos que llegan directamente de la tierra a nuestra mesa, con toda su frescura y valor nutricional intactos.
Este nuevo modelo de Feria Franca en Campo Grande se presenta como una solución tangible a esa brecha. Al facilitar la venta directa, los productores ven incrementado su margen de ganancia, lo que se traduce en una mayor inversión en sus chacras y en la posibilidad de mantener la tradición agrícola viva. Para los vecinos, significa acceder a productos recién cosechados, muchas veces orgánicos o cultivados con prácticas sustentables, a precios significativamente más bajos que los que se encuentran en supermercados o verdulerías convencionales.
En una provincia donde el sector primario es pilar fundamental de su economía, acciones como esta son vitales. La posibilidad de que el dinero circule dentro de la comunidad, fortaleciendo a quienes trabajan la tierra y beneficiando a quienes buscan una alimentación más saludable y económica, es un círculo virtuoso que todos debemos aplaudir y apoyar. La Feria Franca de Campo Grande no es solo un mercado, es una apuesta por el desarrollo sostenible, por la revalorización del trabajo rural y por el bienestar de todos los misioneros.

