La jardinense Ivana Kuspita alcanzó el sexto puesto entre los 50 mejores sommeliers de Austria, una distinción que confirma una carrera ascendente y que la ubica entre las figuras más destacadas de la escena vitivinícola de ese país.
El reconocimiento fue revelado durante los Rolling Pin Awards 2026, considerados los “Oscar de la gastronomía”, en la ciudad de Graz. No se trata de un logro improvisado: en su primera nominación había quedado 17ª, en 2025 alcanzó el puesto 11 y este año ingresó al top 10, con el sexto lugar como resultado.
“Estar entre los top 10 mejores de Austria significa muchísimo, sobre todo porque soy la única mujer extranjera, latina. Me llena mucho de orgullo”, expresó Kuspita tras conocerse la distinción.
Su historia comenzó lejos de las cavas. Se instaló en Austria en 2012 con un objetivo preciso: perfeccionar su manejo del idioma alemán. Allí fue admitida para continuar Antropología Social en la Universidad de Viena y, mientras trabajaba en gastronomía, empezó a capacitarse en vinos. Ese interés se convirtió en una nueva profesión: estudió durante tres años para formarse como sommelier.
Actualmente trabaja 40 horas semanales en gastronomía y desde hace cuatro años se desempeña como catadora para la guía de vinos del magazine Gault Millau. Su rutina combina el asesoramiento a clientes, el diseño de cartas de vinos, la administración de la cava, la capacitación de equipos y la elaboración de maridajes junto a la cocina.
El trabajo diario, sostiene, exige tanto conocimiento técnico como sensibilidad para interpretar lo que cada plato y cada comensal necesitan. En ese equilibrio se mueve entre la cava, el salón y la cocina, una dinámica que la llevó a ganar visibilidad dentro del exigente circuito gastronómico austríaco.
A futuro, quiere unir sus dos grandes intereses: la antropología y el vino. “Mi objetivo es ser embajadora de Austria en Argentina, y de Argentina en Austria”, resumió.
Aunque vive en Austria, mantiene un fuerte vínculo con Misiones y recuerda especialmente su paso por el Instituto Adventista y la Escuela de Comercio 2 de Jardín América, las instituciones donde se formó antes de emigrar.
Consultada sobre qué le diría a quienes atraviesan momentos difíciles, dejó un mensaje: “Confiar mucho en uno mismo, a pesar de que se encuentre en situaciones difíciles, buscar la salida siempre”.
El sexto puesto entre los 50 mejores sommeliers del país donde desarrolla su carrera corona más de una década de esfuerzo, estudio y adaptación lejos de su tierra natal, y la consolida como una de las voces más singulares de la escena del vino austríaca.

