La tercera edición de la Fiesta de la Alegría volvió a convocar a la comunidad de Hipólito Yrigoyen y a vecinos de las colonias y zonas aledañas, en una jornada que el intendente Félix López evaluó como un nuevo paso en la consolidación de un festejo pensado desde el pueblo y para el pueblo.
El jefe comunal destacó el acompañamiento de los vecinos y el trabajo de quienes hicieron posible la organización del evento, y puso el acento en una noticia que llegó en el marco de los festejos: la incorporación de una motoniveladora a la flota municipal, enviada por el Gobierno de la Provincia de Misiones.
Las condiciones climáticas complicaron el arranque de la actividad, aunque no alcanzaron para opacar el desarrollo de la fiesta ni el ánimo de los presentes. “Agradezco a todas las personas que hicieron posible que esto salga”, señaló López, que definió al evento como “una fiesta del pueblo, una fiesta para Hipólito Yrigoyen y zonas aledañas”.
Para el intendente, la llegada de la maquinaria no es un dato menor en la vida cotidiana de la comuna. La extensa red de caminos terrados que atraviesa el municipio exige un mantenimiento permanente, tanto para la actividad productiva como para el acceso a los servicios esenciales.
“Contamos con varios kilómetros de caminos de tierra y es esencial mantenerlos en condiciones, no solo para sacar la producción de madera, tabaco, yerba y mandioca, sino también para garantizar que nuestros profesionales lleguen a las colonias, a los CAPS y a las comunidades”, expresó el jefe municipal.
La motoniveladora se suma así a un equipamiento que, según planteó López, resultaba imposible de afrontar con recursos exclusivamente comunales. El intendente reconoció esa limitación y agradeció la decisión política de la Provincia de acompañar el pedido: “Con recursos propios era muy difícil de conseguir. Agradezco al Gobierno de la Provincia de Misiones por darnos una mano para lograr tener esta motoniveladora, que es algo indispensable para nosotros”.
En la mirada del jefe comunal, el impacto del nuevo equipo excede la mejora de un tramo puntual de camino. Se trata de sostener la logística de la producción maderera, tabacalera, yerbatera y mandioquera, que depende del estado de las rutas de tierra para llegar a los centros de acopio y a los mercados; y de garantizar al mismo tiempo que el personal de salud, los docentes y los profesionales que prestan servicios en las colonias puedan llegar a destino en cualquier época del año.
El balance que dejó la tercera Fiesta de la Alegría combina entonces el costado festivo con el gestor. Para López, el evento reafirma la identidad de una comunidad que se reconoce en su fiesta, mientras que la nueva motoniveladora responde a una demanda histórica de las colonias y de los parajes que dependen de los caminos terrados. “Es una fiesta del pueblo”, insistió el intendente, y en esa definición ubicó tanto el festejo como la obra: aquello que se hace con la comunidad y para la comunidad.
Con la tercera edición ya concretada y el equipamiento en manos del municipio, la comuna se prepara para poner la máquina a trabajar en los caminos y para empezar a pensar, en los próximos meses, en una nueva edición de una celebración que se afirma año tras año como una de las citas más esperadas de la zona.

