Dos intervenciones ocurridas en distintos puntos de Misiones volvieron a poner en evidencia el trabajo que la Policía de Misiones desarrolla cuando la fauna silvestre aparece herida o irrumpe en escenarios urbanos. En un caso, una mujer de 49 años halló en la vía pública un ejemplar de garza chiflona que presentaba heridas y decidió entregarlo a las autoridades para que pudiera recibir la atención correspondiente. En el otro, los efectivos debieron actuar para retirar a un oso hormiguero que había ingresado a un comercio.
La entrega del ave se concretó en Corpus. Hasta allí llegó la vecina con el animal, que fue recibido por efectivos policiales y posteriormente trasladado al Ministerio de Ecología, donde será evaluado y, de ser posible, rehabilitado para luego ser liberado nuevamente en su hábitat natural. La garza chiflona es un ave asociada a ambientes acuáticos y periurbanos, por lo que no resulta extraño que ejemplares heridos o desorientados aparezcan cerca de caminos, banquinas o zonas habitadas, donde quedan expuestos a otros riesgos, como el tránsito vehicular o los ataques de animales domésticos.
El segundo procedimiento se registró en Jardín América, donde efectivos policiales intervinieron luego de advertir la presencia de un oso hormiguero dentro de un comercio ubicado en el barrio Arroyito. Ante la situación, los policías procedieron a resguardar al animal y, una vez controlado el procedimiento, lograron retirarlo del lugar para evitar que resultara lesionado o permaneciera expuesto en una zona urbana. Finalmente, el oso hormiguero fue liberado nuevamente en un entorno adecuado, completando así una intervención orientada a preservar la fauna silvestre.
Los mamíferos insectívoros de este tipo suelen desplazarse por corredores de vegetación y áreas rurales, y en ocasiones llegan a sectores poblados en busca de alimento o tras haber perdido su rumbo. Cuando eso ocurre, la reacción de las personas presentes es determinante: intentar capturarlos, alimentarlos o inmovilizarlos puede provocarles lesiones y también exponer a quien manipula al animal a lastimaduras, ya que se trata de ejemplares silvestres con defensas naturales frente al contacto humano.
Ambos procedimientos forman parte de las acciones de la Policía de Misiones ante situaciones que involucran animales silvestres, priorizando su resguardo y articulando, cuando corresponde, con los organismos especializados para su recuperación y retorno al medio natural. En los dos episodios la secuencia fue similar: recepción o aseguramiento del animal, control de la situación en el lugar y posterior derivación o liberación en un ambiente apto.
Desde el punto de vista operativo, este tipo de intervenciones exigen una respuesta rápida y coordinada, porque cada hora que un animal silvestre permanece en un entorno inadecuado reduce sus chances de recuperación. La derivación a los organismos provinciales competentes permite, además, determinar si el ejemplar requiere tratamiento, si puede ser reinsertado y en qué zona resulta conveniente hacerlo para no afectar a otras poblaciones de la misma especie.
Las autoridades insisten en una recomendación simple para la comunidad: no intentar capturar ni trasladar por cuenta propia a un animal silvestre, sino dar aviso inmediato a la Policía o a los organismos de fauna para que sean especialistas quienes evalúen la situación. En los casos de Corpus y Jardín América, esa decisión fue clave para que tanto la garza chiflona como el oso hormiguero pudieran ser puestos a resguardo y, luego, encaminar su regreso al ambiente natural.

