La escena cultural de Misiones se viste de luto ante el sensible fallecimiento de Marcelo Reynoso, un artista multifacético cuya labor dejó una marca indeleble en el corazón de la provincia. Reconocido por su talento como actor, su maestría en el arte de los títeres, su incansable labor como gestor cultural y su participación activa en proyectos como Kossa Nostra, la casa de los muñecos, y la fundación de la Murga de la Estación, Reynoso fue un pilar fundamental en el desarrollo y la difusión de las artes.
Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero su legado trasciende las barreras del tiempo y el espacio. Marcelo no solo fue un creador, sino también un formador de vocaciones, un impulsor de sueños y un custodio de la memoria colectiva. Su compromiso con la formación artística, transmitido a través de sus enseñanzas y proyectos, continuará inspirando a nuevas generaciones de artistas y gestores culturales.
El compromiso de Reynoso con el teatro y los títeres fue notorio. Sus creaciones, cargadas de sensibilidad y originalidad, cautivaron a públicos de todas las edades, pero su visión abarcó mucho más. La murga, con su espíritu festivo y su capacidad de movilización social, encontró en él a un fundador visionario. Su participación en Kossa Nostra, la casa de los muñecos, evidencia su dedicación a espacios que promueven la creatividad y el encuentro.
Marcelo Reynoso deja un legado invaluable. Su creatividad, su sensibilidad artística y su permanente dedicación al arte lo consagraron como un referente indiscutible. Más allá de sus logros individuales, su trabajo sentó bases sólidas para el crecimiento y la consolidación de una escena cultural vibrante y diversa en Misiones.
Que el recuerdo de su pasión y su obra continúen inspirando a quienes, desde diferentes trincheras, trabajan incansablemente por la cultura y la memoria de nuestra provincia. Su recuerdo vivirá en cada títere, en cada gesto artístico, en cada compás de murga y en cada iniciativa que persiga la preservación de nuestra identidad.

