La Plaza 9 de Julio fue el punto de partida para una nutrida columna de docentes misioneros que, en el segundo aniversario de aquel recordado "Misionerazo", decidieron hacerse oír nuevamente. La marcha, convocada por la Mesa de Unidad Docente, tuvo como destino final la Legislatura provincial, donde esperaban encontrar oídos atentos a sus acuciantes problemáticas.
Al llegar, tres diputadas se acercaron a la explanada de ingreso para dialogar con los manifestantes: Paula Franco y Alicia Beatriz Zalesak, representantes del bloque Encuentro Misionero, y Juan Ahumada, del bloque unipersonal Por Misiones. La presencia de legisladores fuera del recinto, que según se comentó se encontraba en sesión, fue un gesto que algunas de las presentes valoraron, aunque también marcó una división con otros bloques ausentes.
“Los docentes estamos acotados por el salario, económica y emocionalmente. No podemos desarrollar nuestras tareas normalmente si no llegamos a fin de mes y nuestros alumnos pasan hambre y frío. Nosotros sostenemos las escuelas y no podemos más, necesitamos llenar la olla, estamos saturadas”, expresó una docente visiblemente conmovida durante un micrófono abierto, resumiendo el sentir general de quienes se congregaron.
Alicia Beatriz Zalesak, al ser consultada, diferenció su accionar de otros bloques políticos. “Yo solicité e invité que vengan también los del bloque libertario, del Pays y de la UCR, pero vinimos solo nosotros. Somos una generación nueva y estamos dando acá nuestro respeto. Nosotros vinimos, los otros no”, declaró, mientras tomaba nota de los reclamos en una libreta personal.
Por su parte, Paula Franco se mostró empática con la situación. “Yo comparto y entiendo la situación. En estos años que llevo he trabajado y visitado escuelas. Veo que hay escuelas sin sillas, ni mesas, qué faltan cosas, que hay chicos que pasan necesidades. No estoy en contra de ustedes. Nosotros escuchamos y tomamos nota. Sé que la educación es la única salida. Cuando ustedes salieron con este reclamo, todas las cuentas de la provincia se deterioraron”, reflexionó. Franco también hizo un llamado al “respeto y diálogo”, recordando los incidentes ocurridos en 2024 durante una protesta similar, que derivó en represión policial.
En este contexto, la diputada invitó a conformar una “mesa de trabajo” y aseguró su compromiso para intentar “trabajar y ordenar las cosas”. Si bien reconoció que no está en su potestad realizar propuestas concretas, se comprometió a trasladar las necesidades de los docentes al Poder Ejecutivo. “Lo que sí puedo hacer es trasladar sus necesidades a quienes si tengan la potestad de tomar medidas desde el Ejecutivo”, afirmó.
Entre los manifestantes se encontraban Mónica Gurina y Leandro Sánchez, quienes el año pasado fueron condenados en una causa judicial relacionada con el acampe docente en la avenida Uruguay en 2024 y poseen una restricción de acercamiento a la Legislatura por incidentes de ese mismo año. Sánchez tomó la palabra para denunciar que tanto él como Gurina fueron “condenados por reclamar por un salario” y lamentó la dura realidad de muchos colegas que hoy “están haciendo de Uber o de Didi para sobrevivir”.
La intervención de Sánchez culminó con una dura reflexión: “Nadie piensa en el daño psicológico que están sufriendo muchos colegas. Cuando uno se suicide quién se va a hacer responsable”. Sus palabras resonaron en la explanada, dejando al descubierto la profunda crisis que atraviesa el sector educativo en Misiones, más allá de las cifras y las estadísticas.

