El miércoles por la tarde, la tranquilidad de la Ruta Nacional 12 se vio abruptamente interrumpida por un violento siniestro vial que tuvo lugar a la altura del kilómetro 1498, en jurisdicción de El Alcázar. La colisión entre un Chevrolet Corsa y un Fiat Siena movilizó rápidamente a los servicios de emergencia, quienes trabajaron arduamente para asistir a los ocupantes de ambos rodados, todos ellos lesionados y con la necesidad de ser trasladados a centros asistenciales en las ciudades de Puerto Rico y Eldorado.
Fuentes de la Comisaría de El Alcázar, dependiente de la Unidad Regional IV de Montecarlo, confirmaron la identidad de los involucrados y las características de los vehículos. Al mando del Chevrolet Corsa se encontraba un hombre de 50 años, quien viajaba acompañado por una mujer de 35 años, otra femenina y un pequeño de tan solo 5 años. La gravedad del impacto requirió la intervención del equipo médico para evaluar y asistir a cada uno de ellos, especialmente al menor.
Por su parte, el Fiat Siena era conducido por un hombre de 73 años, acompañado por una mujer de 63. Si bien no se detallaron las circunstancias exactas que desencadenaron el suceso, la virulencia del choque sobre la cinta asfáltica sugiere una dinámica de impacto de alta energía. Los peritajes de rigor, que ya se están llevando a cabo, buscarán esclarecer las causas precisas que llevaron a esta lamentable colisión, un hecho que enluta el paisaje vial de nuestra provincia, tan transitada en estas fechas por el turismo y el transporte de mercaderías.
El operativo de rescate y asistencia fue coordinado de manera eficiente, permitiendo que todos los heridos recibieran la atención inicial de manera rápida. La evacuación hacia los hospitales de Puerto Rico y Eldorado fue realizada con premura, buscando garantizar que cada uno de los damnificados reciba la atención médica especializada que su estado requiera. La noticia ha generado preocupación entre los vecinos de la zona, quienes lamentan la recurrencia de este tipo de accidentes en una ruta que exige máxima atención y prudencia por parte de los conductores.
Este tipo de hechos nos recuerda la fragilidad de la vida en el asfalto y la importancia de redoblar los esfuerzos en materia de prevención y concientización vial. Las autoridades locales ya han iniciado las investigaciones correspondientes para determinar las responsabilidades y tomar medidas que puedan mitigar futuras tragedias en nuestras rutas, arterias vitales para el desarrollo y la conexión de Misiones con el resto del país.

