La savia de nuestra tierra, ese tesoro verde que tanto nos enorgullece, sigue revelando sus secretos. El apepú, esa fruta de sabor agridulce y particular textura que muchos hemos probado desde la infancia, dejó de ser una simple golosina silvestre para convertirse en protagonista de una jornada de aprendizaje y revalorización. En la Escuela N° 471, ubicada en la pintoresca picada Tambor de Tacuarí, se llevó a cabo un taller práctico enfocado en los múltiples usos y beneficios de este fruto nativo en la gastronomía.
La iniciativa, que sin dudas dejó un dulce sabor a conocimiento en los asistentes, fue organizada de manera conjunta por la Secretaría de Estado de Agricultura Familiar, representada por la Sra. Marta Ferreira, y la Dirección del Agro y Producción Municipal. El compromiso de estas áreas, sumado al invaluable aporte de los docentes de la institución educativa anfitriona, garantizó el éxito de la jornada.
Durante el encuentro, se exploraron a fondo las propiedades nutricionales y organolépticas del apepú. Lejos de limitarse a una charla teórica, la capacitación se volcó de lleno a la práctica. Los participantes tuvieron la oportunidad de aprender y experimentar diversas técnicas para incorporar la fruta en preparaciones caseras y accesibles. Desde la elaboración de budines húmedos y aromáticos hasta la creación de jugos refrescantes y originales, las posibilidades culinarias del apepú se desplegaron ante los ojos y paladares de los presentes.
La Sra. Marta Ferreira, visiblemente entusiasmada con la convocatoria, destacó la importancia de estos talleres para reconectar a la comunidad con los recursos naturales de Misiones. "El apepú es más que una fruta; es parte de nuestra identidad, de nuestras chacras y de nuestra historia", expresó. "Queremos que las nuevas generaciones conozcan y valoren estos frutos, y que encuentren en ellos una fuente de alimentación saludable y, por qué no, una oportunidad para emprender". La funcionaria subrayó la versatilidad del apepú, señalando que su acidez natural lo convierte en un excelente potenciador de sabores en diversas preparaciones, desde postres hasta aderezos.
Por su parte, los representantes de la Dirección del Agro y Producción Municipal recalcaron el papel fundamental de la agricultura familiar en la preservación de la agrobiodiversidad misionera. "Apoyamos este tipo de iniciativas porque fomentan la diversificación de cultivos y agregan valor a los productos de nuestra zona", comentaron. La colaboración con la escuela N° 471 fue clave, permitiendo un espacio de aprendizaje directo y práctico para estudiantes, familias y productores locales.
El taller no solo se centró en la cocina, sino que también abordó aspectos sobre la recolección sostenible del apepú y su potencial en el mercado local. La posibilidad de generar valor agregado a partir de un fruto tan accesible abre puertas para el desarrollo económico en las zonas rurales. La jornada culminó con degustaciones de las diversas preparaciones, dejando en claro que el apepú, este humilde habitante de nuestros montes, tiene un futuro muy prometedor en nuestras mesas. Un claro ejemplo de cómo el conocimiento ancestral se fusiona con las nuevas técnicas para engrandecer lo nuestro.

