Nacido en Montevideo, el "Negro" Rada fue un pionero absoluto que entendió la música sin fronteras. Desde muy pequeño, su talento natural para la percusión y su voz inconfundible empezaron a trazar un camino único. Su carrera comenzó a gestarse con fuerza en la década de 1960, un período bisagra en el que ayudó a revolucionar el mapa musical rioplatense al integrar y dar vida a bandas fundamentales y de culto como El Kinto y Totem.
Con su inseparable repique de tambor y un carisma arrollador que desbordaba cualquier escenario, Rada rompió los moldes tradicionales. Demostró con altura que el candombe uruguayo podía dialogar de igual a igual con los sonidos del mundo, fusionando la raíz afrodescendiente con la psicodelia, el funk y las armonías del jazz. Esa versatilidad le permitió reinventarse década tras década sin perder jamás su frescura ni su identidad inconfundible.
A lo largo de más de sesenta años de trayectoria ininterrumpida, editó decenas de discos fundamentales que marcaron a varias generaciones de artistas y oyentes. Canciones que ya forman parte del ADN cultural de Sudamérica —como Cha-la-la, Muriendo de plena o A Antía— se convirtieron en auténticos himnos populares. Rada no solo era un músico virtuoso, un compositor prolífico y un vocalista de técnica impecable, sino también un showman nato, capaz de hacer bailar, emocionar, sonreír y reflexionar a cualquiera que tuviera el privilegio de escucharlo en vivo.
Su talento traspasó largamente las fronteras de Uruguay y Argentina. Además de su obra cumbre en la música, supo brillar en la televisión, el teatro y distintos formatos artísticos —participando en hitos de la cultura popular como la recordada telenovela Gasoleros o el musical Hair—, demostrando que su simpatía y su ángel artístico no conocían límites. En los últimos tiempos, fiel a su espíritu inquieto y activo, seguía generando espacios de encuentro musical y proyectando nuevos escenarios, como el esperado reencuentro de la mítica banda Tótem.
En las últimas semanas, el músico había permanecido internado en Montevideo debido a un cuadro de neumonía bilateral y complicaciones derivadas que mantuvieron en vilo a todo el ambiente artístico y a sus seguidores de ambos lados del charco. Finalmente, su familia confirmó la triste noticia en las últimas horas, desatando una imponente ola de homenajes, mensajes de despedida y anécdotas compartidas por colegas, referentes de la cultura y admiradores de toda Latinoamérica.
Con la partida de Rubén "Negro" Rada se apaga una de las sonrisas más grandes y auténticas de nuestra música, pero nos queda su obra infinita, esa valiosa herencia sonora que logró transformar el dolor en ritmo, la pena en baile y la alegría en una bandera inquebrantable.

