La cultura de una nación es el reflejo vivo de su historia, sus luchas, sus múltiples voces y su diversidad. En la Argentina, el 29 de julio no es una fecha más en el calendario, sino un momento de profunda reflexión y celebración colectiva. En este día se conmemora el Día de la Cultura Nacional, una efeméride instituida mediante un decreto presidencial en el año 1982. La elección de esta jornada tiene un propósito claro y un destinatario ineludible: honrar la memoria de Ricardo Rojas, uno de los intelectuales más trascendentales del país, justo en el aniversario de su paso a la inmortalidad, ocurrido en 1957.
Nacido en la provincia de Tucumán en 1882 y criado en Santiago del Estero, Ricardo Rojas no solo fue un brillante escritor, poeta y periodista, sino también un investigador incansable que dedicó su vida entera a desentrañar los matices de la identidad argentina. En una época de grandes cambios, donde las miradas de las élites estaban fuertemente volcadas hacia Europa y sus modelos, Rojas se atrevió a mirar hacia adentro. Su labor intelectual se centró en la imperiosa necesidad de reconocer, revalorizar y proteger las raíces autóctonas y el legado indígena, integrándolos de forma armónica con la herencia hispánica y las nuevas olas de inmigración europea.
Uno de sus aportes más significativos y revolucionarios fue la publicación de Eurindia en 1924, una obra fundamental donde desarrolló su teoría sobre la cultura americana. En este ensayo, Rojas propuso que la verdadera identidad del continente —y de nuestro país en particular— no radicaba en la mera imitación del viejo mundo, sino en la síntesis creadora entre el espíritu europeo y la fuerza telúrica de la tierra americana. Esta perspectiva sentó las bases para un nacionalismo cultural mucho más amplio, integrador y profundamente plural.
Además de su vasta producción literaria, que incluye obras magistrales como la célebre biografía de San Martín titulada El Santo de la Espada o su monumental Historia de la literatura argentina, Rojas fue un verdadero pionero en el ámbito académico. Su convicción de que el país debía conocer y estudiar sus propias letras lo llevó a fundar y dictar la primera cátedra de Literatura Argentina en la Universidad de Buenos Aires (UBA), un hito insoslayable que formalizó el estudio de nuestra cultura en los más altos niveles de la educación superior. Con el tiempo, también llegaría a ser rector de dicha institución, defendiendo siempre el pensamiento crítico y la soberanía intelectual.
Hoy, el Día de la Cultura Nacional trasciende la figura histórica de Rojas para convertirse en una jornada de reconocimiento a todos los actores culturales del país. Es un día para celebrar a los músicos, escritores, artesanos, cineastas, programadores, actores y a cada individuo que, desde su lugar, contribuye a mantener viva la llama de nuestras tradiciones y a generar nuevas formas de expresión. La visión de Ricardo Rojas cobra hoy más vigencia que nunca, recordándonos que la cultura argentina es un tapiz inmenso, tejido permanentemente con los hilos de múltiples historias. Mantener vivo y en evolución este legado es, en definitiva, el mejor homenaje que podemos rendirle.

