Las fuertes tormentas que azotaron distintos puntos de la provincia dejaron un saldo de 66 viviendas afectadas, según el último relevamiento de la Policía de Misiones actualizado este viernes a las 10:40. El informe confirmó además que dos familias debieron abandonar sus hogares como consecuencia de los daños provocados por el viento y por el desborde de cursos de agua, mientras que las crecidas mantienen interrumpida la circulación en varios tramos de rutas y puentes provinciales.
Uno de los distritos más golpeados es Aristóbulo del Valle, donde se registraron daños en 35 viviendas, en su mayoría por voladuras de techos. En la misma zona, el temporal también comprometió la cubierta de la Escuela Provincial N.º 882, ubicada en el paraje Kolmayer, un establecimiento que ahora deberá ser evaluado para determinar la magnitud de los perjuicios y las reparaciones necesarias.
En Gobernador Roca, en tanto, el desborde de un curso de agua en el barrio 9 de Julio afectó a unas 30 viviendas y obligó a evacuar a una familia. Mientras tanto, en Bonpland, el desborde de un arroyo en la zona urbana provocó daños en el techo de una casa, por lo que otra familia también debió dejar su hogar. De acuerdo con el reporte policial, en total son cuatro adultos evacuados, quienes permanecen alojados en viviendas de familiares y no requirieron traslado a refugios.
El estado de las rutas se convirtió en otro de los frentes de preocupación. Continúa interrumpida la circulación sobre la Ruta Provincial 7, a la altura del puente sobre el arroyo Tabay, entre Jardín América y Aristóbulo del Valle. Como alternativa para los conductores, se estableció un desvío por Ruiz de Montoya, aunque las condiciones del camino demandan extrema precaución.
En Profundidad permanece cortada la Ruta Provincial 204 debido al desborde del arroyo Garupá, en inmediaciones de la aldea Urunday-Tí. Por otra parte, en El Soberbio, la crecida del arroyo Yabotí mantiene cerrado el acceso al Parque Provincial Moconá, un punto de fuerte atractivo turístico que quedó fuera de circulación por el aumento del caudal.
A estas interrupciones se suman los puentes sobre los arroyos Pindaytí y Barra Grande, en 25 de Mayo, donde también se encuentra suspendida la circulación vehicular.
Ante este panorama, la Jefatura de Policía mantiene desplegadas las guardias de las 15 Unidades Regionales para responder ante situaciones de emergencia. A ese esquema se suman las tareas preventivas, el monitoreo permanente de las zonas afectadas y los controles viales en los sectores donde las condiciones climáticas comprometen la circulación de vehículos y la seguridad de los vecinos.
El cuadro de situación continúa siendo dinámico: los relevamientos se actualizan a medida que las guardias recorren los parajes y barrios alcanzados por el agua y el viento, y no se descarta que el número de viviendas con daños se modifique en las próximas horas, a medida que se completen las inspecciones en las zonas que permanecen anegadas o con accesos complicados.

