El Polideportivo de Santo Pipó se vistió de gala este martes para ser escenario de un trascendental encuentro de artes marciales que congregó a más de cien competidores de diversas localidades de nuestra provincia. La jornada, que se extendió desde las 11:30 hasta las 17:30, demostró el auge y la consolidación de estas disciplinas como herramientas de formación integral para niños, jóvenes y adultos.
Organizado por el grupo de Tai Chi y Kung Fu, bajo la atenta coordinación del Shifu José González, y en colaboración con la Fundación Del Barba y el firme acompañamiento de la Municipalidad de Santo Pipó, el evento reunió a practicantes provenientes de Posadas, Garupá, Jardín América, Eldorado, Santa Ana, San Ignacio, además de los anfitriones locales. La iniciativa permitió mostrar la dedicación, el esfuerzo y la destreza de los participantes en distintas modalidades, incluyendo exhibiciones, formas de manos y armas, y la emocionante arena del combate deportivo.
El público, que se hizo presente en buen número durante toda la jornada, tuvo la oportunidad de presenciar el despliegue de talento en categorías que abarcaron desde los cinturones de colores hasta los más experimentados cinturones negros. Fue una clara muestra del arduo trabajo y la profunda disciplina que caracterizan a quienes abrazan las artes marciales.
La intendente Claudia Acuña, quien estuvo presente y compartió momentos de la entrega de premios, subrayó la importancia de eventos como este para el fomento del deporte y la integración comunitaria. Entre los reconocimientos más significativos, se celebró la destacada graduación del sacerdote Marcos Szyszkowski, quien ascendió al cuarto Thuan, y de Carlos Maidana, quien alcanzó el tercer Thuan, hitos que reflejan años de dedicación y aprendizaje.
Pero la jornada tuvo un condimento especial que elevó su valor social. El encuentro sirvió como plataforma para una loable campaña de recolección de alimentos no perecederos. Estos donativos serán destinados a las familias que sufrieron las consecuencias de un incendio ocurrido el pasado 11 de agosto, brindando un apoyo tangible en un momento de necesidad. Además, se extendió la solidaridad hacia el hogar de ancianos El Buen Pastor, sumando una ayuda indispensable para su funcionamiento y el bienestar de sus residentes.
Este evento, más allá de la competencia deportiva, reafirma el rol fundamental de las artes marciales como espacios de formación del carácter, la disciplina y la superación personal. La convocatoria de practicantes de diversas edades y procedencias geográficas sentó las bases para una jornada de verdadera integración y camaradería, fortaleciendo el espíritu de comunidad en nuestra provincia.

