La idea de Ronco's Club, que hoy convoca a miles de personas, nació en un contexto tan cotidiano como un asado de amigos en Jardín América. Lo que empezó como el deseo de juntar a un par de camaradas y armar algo “chiquito” para divertirse el fin de semana, rápidamente se encontró con un potencial insospechado.
“Empezamos a averiguar el terreno, a diagramar cómo podíamos hacer esto”, relata Matías, uno de los organizadores, quien explica que la inspiración llegó desde Brasil, de eventos similares a los que asistieron años atrás y que fueron adaptados a la realidad local. “Nos cedieron el espacio, fuimos trabajando en eso”, recuerda, refiriéndose al desarrollo del trompódromo, que en principio iba a ser de dimensiones mucho más modestas.
El nombre, “Ronco's Club”, surgió de manera orgánica, ligada a la pasión por las camionetas. “Una cosa llevó a la otra, cada vez más apoyo de los amigos y conocidos que se iban sumando”, comenta Matías. “Y hablando entre uno y otro, siempre se hablaba de las camionetas y de ‘¡qué linda que ronca tu camioneta!’”. Así, los escapes con su “ronquido especial” le dieron identidad a la propuesta.
La primera edición superó todas las expectativas. “Teníamos una expectativa de, no sé, como mucho 1.000 personas entre los parientes, los amigos, los conocidos que iban a venir”, confiesa Matías, con una sonrisa en la voz. “Y la verdad que fue muy bien aceptado por el público: tuvimos 7.000 personas porque a las 7.000 personas se nos terminaron las pulseras de entrada, así que tuvimos un poquito más”. Este éxito rotundo generó un profundo agradecimiento hacia la gente que acompañó.
Detrás de los tres días de show y adrenalina, el trabajo de organización y trámites es considerable. “Para este año ya estamos trabajando hace varios meses”, afirma Matías. “Si bien son tres días, la verdad que son muchos meses ya de anticipación”. El eje principal de los preparativos es, sin dudas, la seguridad. “Trabajamos 100% en lo principal, que es la seguridad, tanto para los participantes como para el espectador. Que sea un lugar muy seguro, que se sientan cómodos, así que darle todos los servicios que tengamos a disposición al público, a los participantes, y que por lo menos se sientan bien protegidos esos tres días de actividad”.
Con la experiencia del año pasado y la noción de la magnitud que el evento puede alcanzar, la segunda edición se plantea con ambición. “Este año, teniendo noción de la magnitud de evento que podemos llegar a tener, se está trabajando para agregarle más entretenimiento a la gente. Vamos a estar un poco más organizados en todo lo que es el evento”. El grupo organizativo, compuesto por ocho personas, cuenta con el apoyo de muchas más que, “directa o indirectamente, nos ayudan a que este evento sea todo un éxito”.
En cuanto a la definición del evento, Matías lo describe con claridad: “Roncos nace con la idea de un encuentro de camionetas del estilo off road, tanto 4x4 como 4x2, con la especialidad de que tiene un trompódromo 100% de barro”. Pero va más allá de los vehículos y la destreza: “Es un evento que es muy aceptado por toda la familia porque tratamos de que se diviertan los más chicos, la familia en general, los abuelos... abarca todas las edades y tratamos de que sea un evento que una a la familia. Apostamos a eso”. La satisfacción de quienes asisten y se divierten durante todo el fin de semana es el motor que impulsa este proyecto, consolidándolo como una cita imperdible.

