La Municipalidad de San Ignacio informó que continúa abierto el registro de trabajadores tareferos de esa localidad, una herramienta que apunta a ordenar la situación del sector y a facilitar el acceso de los cosecheros a las distintas políticas de asistencia y formalización que se instrumentan en la provincia.
Según precisó el municipio, el registro se encuentra habilitado desde el 18 de agosto de 2026 y las inscripciones se reciben en la Oficina de Acción Social, espacio que concentra la atención y la recepción de la documentación requerida para cada trabajador.
Los requisitos son acotados y de cumplimiento sencillo. Quienes se acerquen deberán presentar DNI y CUIL, además de recibos de sueldo de la última cosecha. El listado se completa con una condición excluyente: ser mayor de 18 años. Desde el municipio remarcaron la importancia de concurrir con la documentación correspondiente para agilizar el trámite y evitar demoras en la carga de los datos.
La tarea del tarefero es una de las más exigentes de la actividad yerbatera. Durante la zafra, los cosecheros trabajan en los yerbales en jornadas de esfuerzo físico intenso, con traslados frecuentes entre chacras y con una vinculación laboral que muchas veces se establece de manera informal o por temporada. Ese esquema hace que la documentación respalde la trayectoria de cada trabajador resulte clave: los recibos de sueldo de la última cosecha funcionan como prueba de la tarea efectivamente realizada, mientras que el DNI y el CUIL permiten individualizar a cada persona en los sistemas administrativos.
Por esa razón, la continuidad del registro aparece como un paso relevante dentro de la política que lleva adelante el municipio. Contar con un padrón actualizado permite identificar a los trabajadores del rubro, ordenar la información y disponer de un diagnóstico más preciso sobre la cantidad de personas que se dedican a la cosecha en la zona. A partir de esos datos, la administración municipal puede articular mejor las respuestas con las áreas provinciales y nacionales que intervienen en la materia.
El registro también tiene un valor práctico para el propio trabajador. La constancia de inscripción facilita la gestión de trámites, la solicitud de beneficios y el acceso a programas que requieren demostrar la condición de tarefero. En un sector históricamente atravesado por la estacionalidad y la informalidad, ese respaldo documental puede marcar la diferencia al momento de acceder a una prestación o de regularizar la situación laboral.
Desde el municipio reiteraron la convocatoria a quienes todavía no se inscribieron: si todavía no te registraste, acercate con la documentación correspondiente. La atención se brinda en la Oficina de Acción Social, donde se reciben las consultas de los interesados y se orienta sobre los pasos a seguir en caso de que falte algún papel.
La invitación alcanza tanto a los trabajadores que ya tienen experiencia en la cosecha como a aquellos que se inician en la actividad y cuentan con la documentación que acredita su desempeño en la última temporada. La instancia permanece abierta y no exige turno previo, de acuerdo con lo informado por la comuna.

