El Gobierno nacional confirmó que desde noviembre comenzará a regir un régimen diferencial para el consumo de energía eléctrica en las zonas cálidas y muy cálidas del país, que comprenden la totalidad de las provincias del NEA y del NOA. La decisión representa una respuesta concreta al reclamo que el gobernador Hugo Passalacqua y sus pares del Norte Grande vienen sosteniendo desde hace años para corregir una de las asimetrías energéticas más profundas que la región mantiene respecto del resto de la Argentina.
La confirmación estuvo a cargo del jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, quien anticipó que la resolución correspondiente será publicada durante octubre y que el nuevo esquema “entra en vigencia el 1 de noviembre”. Se trata, según coinciden las provincias involucradas, de un avance frente a una deuda histórica con el norte argentino, cuyos hogares afrontaron durante décadas mayores necesidades de consumo eléctrico por las altas temperaturas sin un tratamiento tarifario acorde a esa realidad.
La implementación del régimen diferencial apunta a comenzar a corregir una desigualdad que las provincias del Norte Grande vienen señalando desde hace años: mientras otras regiones del país cuentan con beneficios vinculados a sus condiciones climáticas y con mayor acceso a fuentes alternativas como el gas natural, los hogares del norte enfrentan temperaturas extremas que obligan a sostener un consumo eléctrico elevado durante períodos mucho más prolongados.
Frente a esa realidad, Passalacqua y los demás gobernadores de la región vienen planteando la necesidad de avanzar hacia un esquema energético más federal, que contemple las diferencias climáticas y estructurales existentes dentro del territorio argentino. La discusión, vale recordarlo, no es nueva: en junio de 2025 los mandatarios del Norte Grande y del Litoral ya habían avanzado conjuntamente en una propuesta para establecer una tarifa eléctrica diferencial para las regiones cálidas y muy cálidas, planteada como una herramienta para compensar las asimetrías en el costo de la energía y garantizar condiciones más equitativas para los usuarios residenciales.
La demanda fue ratificada el pasado 12 de agosto durante la 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande, realizada en el Parque del Conocimiento de Posadas, con Passalacqua como gobernador anfitrión y la participación de los mandatarios de las diez provincias que integran el bloque. En aquella jornada, y ante la presencia del propio Santilli, los gobernadores insistieron en la necesidad de contar con una tarifa diferenciada para las “zonas cálidas” y plantearon la urgencia de reducir las asimetrías energéticas que históricamente condicionan al Norte Grande.
Passalacqua puso entonces especial énfasis en la situación de Misiones, una de las provincias que no cuenta con una red de gas natural y donde la electricidad resulta esencial no solamente para los hogares, sino también para el funcionamiento de la industria y el desarrollo productivo. El planteo tuvo continuidad pocos días después en una mesa de trabajo con Nación de la que participaron representantes de las provincias del NEA y el NOA. Por Misiones asistió el presidente de Energía de Misiones, Julio César “Chun” Barreto, llevando la posición planteada por el Gobierno provincial. De esa instancia surgió el compromiso de avanzar con un esquema que amplíe los bloques de consumo subsidiado en las regiones de temperaturas elevadas.
El esquema acordado contempla para las zonas consideradas muy cálidas un bloque de hasta 500 kWh mensuales subsidiados entre noviembre y abril, período en el que las altas temperaturas incrementan considerablemente la demanda eléctrica. Para los seis meses restantes, el bloque alcanzará hasta 300 kWh mensuales.
Todo el territorio de Misiones se encuentra comprendido dentro de la categoría de clima muy cálido, por lo que la implementación del nuevo régimen tendrá impacto directo sobre los usuarios misioneros alcanzados por el sistema nacional de subsidios. La expectativa ahora está puesta en el texto final de la resolución que se publicará en octubre, donde quedará plasmado el alcance concreto de una medida que el Norte Grande venía reclamando como condición para equilibrar, al menos parcialmente, el costo de vivir y producir en las zonas más calurosas del país.

