El intendente de Puerto Rico, Carlos Koth, difundió a través de sus redes sociales el balance de una jornada cultural que quedará marcada en la agenda del municipio: el Primer Encuentro de Danzas Paraguayas, desarrollado en el Centro Deportivo Municipal con la presencia de agrupaciones de distintas localidades de la región.
De acuerdo con la publicación del jefe comunal, la velada contó con la participación de conjuntos de danzas locales y de elencos provenientes de Montecarlo, Jardín América y Garuhapé. A ellos se sumó una delegación llegada desde San Rafael, Paraguay, lo que le dio al encuentro un carácter binacional que fue celebrado tanto por los organizadores como por las autoridades presentes.
“Gran noche con las danzas paraguayas en el Centro Deportivo Municipal, con agrupaciones locales, de Montecarlo, Jardín América, Garuhapé y San Rafael, Paraguay”, escribió Koth en su mensaje. Y completó: “Felicitaciones al Centro Social y Cultural Paraguayo por la organización del Primer Encuentro de Danzas Paraguayas en nuestra ciudad, un aporte que une dos culturas que son pilares de la pujanza del municipio”.
La danza ocupa un lugar central en la identidad cultural paraguaya. La polca paraguaya, la galopa, el chopí y otras expresiones de raíz popular conforman un repertorio que se transmite de generación en generación y que en las zonas de frontera se comparte puertas adentro y también sobre los escenarios. Ese acervo común explica por qué este tipo de encuentros genera una adhesión inmediata entre vecinos de ambas márgenes y por qué la convocatoria reunió a familias enteras, con niños, jóvenes y adultos que siguieron cada presentación.
La elección del Centro Deportivo Municipal como sede no fue casual: se trata de un espacio amplio, con capacidad para recibir a un público numeroso y con las condiciones necesarias para el despliegue de los cuadros de baile. Sobre el escenario desfilaron las coreografías que cada agrupación preparó durante semanas, con vestuarios típicos, música en vivo y un trabajo de coordinación que exigió ensayos previos y una logística compartida entre las delegaciones visitantes y las locales.
El reconocimiento del intendente apuntó especialmente al Centro Social y Cultural Paraguayo, la entidad que asumió la organización integral de la primera edición. Desde la convocatoria a los grupos hasta la disposición del escenario y la recepción de las delegaciones que llegaron desde otras localidades, la institución sostuvo la estructura de un evento que nació con vocación de continuidad.
En una región donde la vida cotidiana se construye con aportes de ambos lados de la frontera, la actividad fue leída como algo más que una función artística. La cultura paraguaya tiene una presencia profunda en el entramado social del municipio: en las comidas, en la música, en el idioma y en las costumbres que se comparten a diario. Por eso, la decisión de institucionalizar un encuentro específicamente dedicado a las danzas de ese país fue valorada como un gesto de reconocimiento hacia una comunidad que forma parte del crecimiento local.
Las autoridades municipales y los responsables de la entidad organizadora coincidieron en la importancia de darle periodicidad a la propuesta, de modo que cada edición incorporé nuevas agrupaciones y permita sostener el vínculo entre los elencos de danzas de Misiones y de Paraguay. La primera experiencia dejó un balance positivo en materia de convocatoria y de participación.
El mensaje difundido por Koth cerró con un agradecimiento a quienes hicieron posible la jornada: las agrupaciones que viajaron desde otras localidades, los grupos locales que pusieron el cuerpo sobre el escenario y los vecinos que acompañaron desde las gradas. La intención, señalaron desde la organización, es que el encuentro se consolide como una fecha fija del calendario cultural y que la danza siga funcionando como un puente entre dos comunidades que se reconocen como parte de una misma historia.

