Un operativo de la Prefectura Naval Argentina permitió secuestrar más de 115 kilos de estupefacientes en la localidad misionera de Corpus, como resultado de tareas de investigación y vigilancia que la fuerza venía desplegando sobre la zona de frontera.
El procedimiento se puso en marcha a partir de información previa sobre un posible ingreso de mercadería ilegal al país, reunida por efectivos de la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones de Prefectura Puerto Maní. Con ese dato en mano, el personal montó un puesto de observación en un punto estratégico de la zona y sostuvo la vigilancia hasta que se produjo el movimiento esperado.
Durante esas horas de observación, y mediante la utilización de una cámara térmica, los prefectos detectaron una embarcación a motor que cruzaba el río Paraná desde la costa paraguaya hacia el territorio argentino, a la altura del kilómetro 1669,8, en inmediaciones del Arroyo Ñacanguazú.
Al arribar a la costa argentina, los ocupantes del bote arrojaron varios bultos y emprendieron inmediatamente el regreso hacia el país vecino. Ante esa situación, los efectivos de la Autoridad Marítima nacional se dirigieron hacia el lugar y localizaron seis bultos abandonados sobre la costa.
Al inspeccionarlos, comprobaron que contenían cogollos y panes de marihuana, con un peso total superior a los 115 kilogramos. La droga secuestrada fue valuada en más de 410 millones de pesos, una cifra que da cuenta de la magnitud de la carga que se intentaba introducir al país por vía fluvial.
La intervención del dispositivo de visión térmica resultó determinante: ese tipo de equipamiento permite distinguir el calor de un motor y de cuerpos humanos en la oscuridad, aún a distancia y en condiciones de baja visibilidad, lo que en la práctica convierte a la costa del Paraná en un terreno escasamente permeable para estas maniobras cuando la fuerza logra anticiparse con tareas de inteligencia previas.
El tramo del río Paraná que funciona como límite natural entre Argentina y Paraguay es escenario habitual de intentos de contrabando de distinto tipo, con embarcaciones menores que aprovechan la cercanía entre ambas márgenes para cruzar, descargar y volver en pocos minutos. En esos casos, la mercadería queda en territorio argentino a la espera de ser retirada por otras personas, de modo que la incautación en la costa suele ser el único momento en que la carga puede ser interceptada.
Las actuaciones quedaron a disposición del Ministerio Público Fiscal, a cargo de la Dra. Viviana Alejandra Vallejos, que interviene en la causa y tendrá a su cargo las medidas procesales siguientes. El decomiso se suma a los procedimientos que las fuerzas federales realizan de manera sostenida en la provincia, donde la vigilancia de los pasos fluviales y terrestres es una de las principales herramientas para contener el tráfico de estupefacientes.

