Las inspecciones permanentes y los controles reforzados que la Policía de Misiones sostiene en las dependencias donde se alojan personas detenidas permitieron frustrar tres posibles planes de fuga en los últimos días. Los procedimientos se desarrollaron en dependencias de Puerto Rico, Eldorado y El Soberbio, donde los efectivos descubrieron barrotes limados, perforaciones en paredes y daños en estructuras de protección. Como consecuencia de los hallazgos, y por disposición judicial, los involucrados suman nuevas causas por tentativa de evasión.
El procedimiento más reciente se registró este jueves, cerca de las 15:30, en la Comisaría Segunda de Puerto Rico. Durante una inspección de rutina, el personal de guardia detectó dos barrotes con signos de desgaste mecánico y fisuras en una ventana del pabellón 4, que comunica con el exterior. Se trata de marcas compatibles con una maniobra sostenida en el tiempo, orientada a debilitar la estructura y habilitar una salida.
Ante el hallazgo, los efectivos reforzaron las medidas de seguridad, preservaron el sector y solicitaron la intervención de Policía Científica para las pericias correspondientes. En ese pabellón se encontraban alojados tres detenidos de 28, 28 y 19 años, vinculados a causas por infracción a la Ley de Estupefacientes, abuso sexual, desobediencia judicial y lesiones. La Justicia fue puesta en conocimiento de lo ocurrido para las actuaciones por tentativa de evasión.
Ese episodio se suma a lo ocurrido en la Comisaría Primera de El Soberbio, donde una requisa permitió descubrir dos perforaciones en una pared de la celda número dos. En el mismo lugar se secuestraron una bombilla metálica y un elemento confeccionado con un cabo de escoba, que habrían sido utilizados para intentar abrir una salida. Los tres detenidos alojados allí fueron notificados de una nueva causa por tentativa de evasión.
En tanto, en la Comisaría Primera de Eldorado, los controles permitieron descubrir dos barrotes limados y cortes en las mallas de protección del pabellón C, donde se encontraban alojados siete detenidos. Tras las pericias correspondientes, todos fueron notificados de una nueva causa judicial por el mismo delito.
Un esquema de control sostenido
Estas intervenciones forman parte del esquema de seguridad que la fuerza provincial mantiene en las dependencias de alojamiento, mediante inspecciones periódicas y sorpresivas, requisas de celdas y verificaciones de las estructuras, con el objetivo de detectar de manera temprana posibles maniobras de evasión antes de que se concreten.
A ello se suman los estrictos controles que el personal de guardia realiza durante los horarios de visita, con la revisión de alimentos, paquetes y elementos que familiares o allegados intentan ingresar. En distintos procedimientos, estas inspecciones permitieron detectar sustancias estupefacientes ocultas en comidas y otros objetos, mediante diferentes modalidades utilizadas para intentar eludir los controles.
Fuentes vinculadas a las dependencias señalaron que la detección de los daños estructurales se produjo antes de que los intentos pudieran avanzar y que, en todos los casos, se labraron las actuaciones correspondientes con intervención del Poder Judicial. La modalidad de trabajo combina la observación diaria del estado de rejas, paredes y aberturas con la revisión del comportamiento de los internos y de los elementos que ingresan al sector de alojamiento.
Los tres casos, ocurridos en jurisdicciones distintas, comparten un mismo patrón: el deterioro intencional de estructuras defensivas mediante herramientas improvisadas o elementos de uso cotidiano adaptados para ese fin. Esa constatación es la que llevó a reforzar los protocolos de requisa y a intensificar las verificaciones técnicas en los pabellones, además de las notificaciones judiciales que ahora enfrentan los detenidos por tentativa de evasión.

