El gobernador Hugo Passalacqua, junto al ministro de Salud, Dr. Héctor Gonzáles, entregó las llaves de una nueva unidad de traslado de alta complejidad a la directora del Hospital de Puerto Rico, Dra. Paola Fantín. La entrega se realizó en Puerto Iguazú y representa una incorporación concreta para el servicio de traslados del nosocomio. La ambulancia pasa a formar parte de la flota disponible para la atención de pacientes que requieren derivaciones y traslados con un nivel de complejidad superior.
La unidad de alta complejidad está pensada para el traslado de pacientes que necesitan monitoreo y soporte durante el trayecto. En la práctica, este tipo de vehículos cumple un rol central en la continuidad de la atención, porque permite conectar el hospital con otros centros de mayor complejidad cuando la situación clínica así lo exige. No se trata solo de un vehículo: es un eslabón de la cadena de atención que empieza en la consulta y continúa durante el traslado.
La entrega de las llaves a la Dra. Paola Fantín, directora del Hospital de Puerto Rico, simboliza el traspaso formal de la unidad al establecimiento. A partir de ahora, el hospital contará con un recurso adicional para organizar sus traslados y responder a las necesidades de la población que atiende. La incorporación de una ambulancia de estas características demanda coordinación, personal capacitado y protocolos de uso, aspectos que hacen a la seguridad del paciente y a la eficiencia del servicio.
Los traslados de alta complejidad requieren una planificación cuidadosa. La unidad debe estar en condiciones, con equipamiento y con personal entrenado para acompañar al paciente durante todo el recorrido. Por eso, la llegada de una nueva ambulancia no se agota en la entrega de una llave: implica también la responsabilidad de mantenerla operativa, con insumos, controles y mantenimiento preventivo. En ese sentido, el recurso refuerza la capacidad instalada del hospital y permite pensar en una mejor organización de las guardias y derivaciones.