Un hito trascendental se vivió el último viernes en la vida de una institución que es parte del ADN deportivo de nuestra provincia. La Asociación Civil de Papi Fútbol de Santo Pipó, entidad que nuclea a uno de los torneos de mayor arraigo y tradición, realizó su primera Asamblea Extraordinaria. Este evento, celebrado a pocos días de cumplirse el 50º aniversario de su inicio informal, marca un antes y un después, sentando las bases para un futuro más organizado y respaldado jurídicamente.
Durante la trascendental reunión, los asociados presentes tuvieron la oportunidad de evaluar y aprobar la memoria anual, el balance económico y el informe del órgano de fiscalización, documentos correspondientes al primer período de gestión institucional formal. Es la primera vez en medio siglo de historia que estos elementos esenciales para la vida de una asociación civil son presentados y puestos a consideración de sus miembros, demostrando un compromiso con la transparencia y la formalidad.
Cabe recordar que la institución fue constituida formalmente el pasado 28 de julio de 2025, con el objetivo claro de fortalecer y brindar un respaldo legal y organizacional al campeonato que, cada sábado, convoca a jugadores, familias y vecinos, generando un espacio de encuentro y sana competencia. La actual comisión directiva, encabezada por Ricardo Sosa en la presidencia y Adrián Duarte como vicepresidente, junto a un equipo comprometido de vocales y revisores de cuentas, ha sido artífice de esta importante consolidación.
La génesis de este campeonato se remonta a 1976, por iniciativa del doctor Otto Pigerl, quien concibió un torneo de veteranos que, inicialmente, se disputaba de manera itinerante por distintos barrios. Con el correr de los años, encontró su hogar permanente en la cancha de la parroquia San Juan Bautista, un escenario testigo de innumerables jornadas deportivas y anécdotas que hoy forman parte del patrimonio cultural de la localidad.
La formalización como Asociación Civil no solo representó un logro administrativo, sino que también materializó un anhelo largamente esperado: contar con un predio propio. Este objetivo ya es una realidad, y la institución se encuentra en la etapa final de acondicionamiento de su cancha, que promete ofrecer mejores condiciones de seguridad, comodidad y un espacio de mayor jerarquía para el desarrollo de la actividad futbolística y la comodidad de los espectadores.
Desde la comisión directiva, se expresó un profundo agradecimiento a la Municipalidad de Santo Pipó por el apoyo constante y la cesión de los terrenos donde hoy se emplaza el campo de juego. Este respaldo fue fundamental para la concreción de un proyecto que hoy se erige como un logro histórico para la comunidad deportiva.
A lo largo de estos 50 años, la camiseta del torneo ha sido vestida por equipos que quedaron grabados en la memoria colectiva, como Picapiedras, Roapipó, Tungoil, Banco Nación, Orrego Construcciones, Piporé, Carlex y Fasan Suor PYM. Con el tiempo, se sumaron nuevas formaciones que mantienen vivo el espíritu de competencia y camaradería, como Barrilito, Mulita, PYM, Santo Pipó FC, Quilmes, 48 Viviendas, Remises Luján, Municipalidad, Nueva Estrella, Molino, Los Amigos, entre muchas otras. Esta evolución demuestra la capacidad del torneo para adaptarse y seguir siendo un punto de encuentro intergeneracional.
La aprobación de la memoria y el balance trasciende lo meramente administrativo; simboliza el crecimiento y la madurez de una institución que, sin renunciar a la esencia de aquellos partidos fundacionales de 1976, escribe un nuevo capítulo de su historia con organización, transparencia y una inquebrantable vocación de servicio al deporte local.

