La Semana de la Niñez encontró un escenario vibrante de alegría y concientización en el Hospital Nivel II Dr. Justo José Pereyra, ubicado en Aristóbulo Del Valle. Durante la mañana de hoy, las instalaciones del nosocomio se llenaron de risas y el aroma de un desayuno saludable, gracias a una iniciativa conjunta del equipo de nutricionistas del hospital y la Escuela Domiciliaria y Hospitalaria.
La actividad principal consistió en una charla educativa diseñada para los más pequeños, donde se abordaron los pilares de una alimentación equilibrada y se transmitieron conceptos fundamentales sobre la importancia de los buenos hábitos desde temprana edad. De manera didáctica y entretenida, los niños y niñas pudieron comprender la relevancia de cada grupo de alimentos y cómo incorporarlos en su dieta diaria para un crecimiento y desarrollo óptimos.
Mientras aguardaban su turno para ser atendidos por el Dr. Matías Escalante, quien formó parte activa de la jornada ofreciendo atención médica a los pequeños, los asistentes disfrutaron de un momento de esparcimiento. Un rico y nutritivo desayuno fue el punto de partida para una serie de actividades lúdicas, juegos y canciones que animaron la mañana. La interacción con las nutricionistas y las maestras de la escuela domiciliaria y hospitalaria fue clave, creando un ambiente de camaradería y confianza donde los niños se sintieron cómodos para aprender y compartir.
Esta jornada especial se enmarca en el compromiso constante del Hospital Dr. Justo José Pereyra por brindar una atención integral a sus pacientes, que va más allá de lo estrictamente médico. La inclusión de la educación nutricional y el fomento de la salud a través de actividades recreativas demuestran una visión humanizada y proactiva en el cuidado de la salud infantil. La colaboración entre las distintas áreas del hospital y las instituciones educativas resalta la importancia del trabajo en red para el bienestar de la comunidad, especialmente de sus miembros más jóvenes.
La celebración de la Semana de la Niñez en el hospital no solo buscó ofrecer un momento de distensión a los pequeños en un entorno de atención médica, sino también sembrar semillas de conocimiento sobre hábitos saludables que perduren en el tiempo. La energía y la participación entusiasta de los niños fueron el reflejo del éxito de una iniciativa que combina aprendizaje, cuidado y, sobre todo, mucha ternura.

