El rugir de los motores y la camaradería vuelven a ser protagonistas en la provincia. Este fin de semana, del 17 al 19 de julio, el Predio Las Raíces y el Polideportivo Municipal serán el epicentro del esperado Motoencuentro de la Amistad, organizado por el Moto Grupo Yaguareté. Juan Manuel García, líder de la agrupación, conversó sobre los orígenes, el espíritu y las expectativas de un evento que se ha consolidado como un punto de encuentro ineludible para los apasionados de las dos ruedas.
La historia del Moto Grupo Yaguareté, que hoy representa un símbolo de fuerza y respeto en la región, se remonta a 2021. "Esto arranca con un viaje, una gira por Misiones. Ahí se formó el grupo de WhatsApp. Después empezamos a buscar el nombre, cómo lo íbamos a llamar al grupo y surgió la idea de que sea en homenaje a nuestro tesoro natural, el yaguareté", relata García, recordando que la denominación surgió de manera unánime entre los miembros. Previamente conocidos como Moto Grupo Jardín América, la identidad del grupo se consolidó con este emblema que evoca la identidad misionera.
Los inicios de la organización de encuentros, sin embargo, datan de 2015, en una reunión por el Día del Amigo. "Esa vez nos juntamos para un almuerzo en el Salto y se puso lindo, entonces ahí decidimos hacerlo año tras año", recuerda García. Lo que comenzó como un almuerzo y luego se transformó en "motoasados" en el Salto Tabay, fue creciendo en convocatoria hasta que en 2022 se dio el salto al Polideportivo, marcando el inicio de los "encuentros" propiamente dichos del Moto Grupo Yaguareté. "Ya con mucha más cantidad de presencias de moteros de distintos lugares de la Argentina y de nuestra frontera, Brasil y Paraguay. Y sumándose gente de Uruguay también el año pasado", detalla.
El espíritu del encuentro es multifacético. "Lo que motiva esto es reunirnos, compartir, conocer gente", afirma García, pero también destaca la importancia del costado solidario. "Tenemos un lado solidario, prácticamente en todos los encuentros estamos colaborando con nuestro granito de arena a gente que por ahí lo necesita". Las acciones solidarias han sido variadas, desde colaborar con la Escuela Especial N° 15 y la escuela técnica, hasta apoyar a un amigo motero en su lucha contra el cáncer. "Hacíamos la entrada un alimento no perecedero o un libro. Colaboramos varias veces con la biblioteca Ernesto Sábato", añade, enfatizando el deseo de que "nuestra felicidad sea la felicidad de la comunidad y de ayudar y solidarizarnos con gente que por ahí lo necesita".
La organización de un evento de esta magnitud requiere un trabajo coordinado y un equipo comprometido. "El chico se nos está quedando grande, el evento está quedando grande", reconoce García, visiblemente satisfecho por el crecimiento. Para que la carga no recaiga en unos pocos, se han distribuido las tareas: "Hay gente que se encarga de las entradas, hay gente que se encarga de las cantinas, gente que se encarga del predio en general, de la iluminación, del sonido. Cada uno tiene su función y buscamos siempre que cada uno, en lo que mejor anda, realice esa función".
Para quienes nunca han participado de un motoencuentro, la experiencia promete ser inolvidable. "Va a ser todo nuevo. Va a llegar, va a ingresar y se va a encontrar con muchas motos, con mucha gente para conocer, para compartir. Va a disfrutar de lo que son las bandas en vivo, la elección reina, la caravana por la ciudad, después la parte del show de acrobacias", describe García. Se hace especial hincapié en crear un ambiente de disfrute y descanso para todos, por lo que "están totalmente prohibidos los cortes, las aceleradas bruscas, las explosiones".
El Moto Grupo Yaguareté extiende una cálida invitación a quienes deseen unirse. "Las puertas están abiertas. Lo único que invitamos es a compartir alguna jornada, alguna salida", señala García. El requisito fundamental es la pasión por las dos ruedas y las ganas de compartir. "Tratamos de que en nuestras filas tengamos gente que no sean problemáticos, que sean trabajadores, porque tenemos mucho trabajo por venir, sobre todo ahora que contamos con una sede propia, y eso demanda esfuerzo y trabajo", explica. La buena gente y las buenas referencias son clave para integrarse a un grupo que valora el compromiso.
Cada moto presente en el encuentro cuenta su propia historia, reflejando la personalidad de su dueño. "Los estilos hablan de la personalidad de quién lo conduce. Y también el cuidado, el mantenimiento, la parte estética también habla mucho de su piloto", afirma García. Los motoencuentros se convierten así en un "crisol de máquinas y de razas", uniendo a todos bajo el denominador común de la pasión por "las dos ruedas".
Mirando hacia atrás, García destaca como un hito fundamental para el grupo la obtención de una sede propia y la personería jurídica. "De no tener nada a tener unas instalaciones la verdad que espectaculares", reflexiona. "Eso marcó un antes y un después", asevera, subrayando que es en el trabajo en conjunto para alcanzar estos logros donde el grupo se fortalece. "Donde nos encontramos más unidos es en la parte laboral, para llegar a los logros que hoy día disfruta el Moto Grupo Yaguareté".
Los sueños del Moto Grupo Yaguareté para el futuro son ambiciosos y continuarán apuntando al crecimiento y la mejora de su sede. "Seguir avanzando y concretando lo que sería la sede del moto grupo, agregándole algunos departamentos para que por ahí nuestros visitantes estén más cómodos", visualiza García. Si bien los viajes individuales a destinos como Ushuaia o Machu Picchu son anhelos personales, el proyecto colectivo se centra en "seguir trabajando y unidos" para concretar estas metas en un "tiempo cercano".
El Motoencuentro de la Amistad promete ser una experiencia enriquecedora para todos, desde los moteros experimentados hasta aquellos que se acercan por primera vez. Una invitación abierta a vivir la pasión por las motos en un ambiente de hermandad, respeto y solidaridad.

