La Mesa Provincial para el Abordaje Integral de las Adicciones se desarrolló en el Salón de las Dos Constituciones con una premisa que atravesó todas las intervenciones: ninguna institución puede, por sí sola, dar respuesta a una problemática que involucra a la salud, la justicia, la educación, los municipios y las comunidades de fe. El encuentro tuvo como objetivo compartir diagnósticos, conocer las acciones que lleva adelante cada organismo e identificar necesidades pendientes para construir respuestas coordinadas.
El presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macias, sostuvo que el trabajo aislado limita la efectividad de las intervenciones y subrayó el valor de generar espacios de diálogo y cooperación entre los distintos sectores. “Creemos fehacientemente que las mesas de diálogo, los trabajos en conjunto, tienen muchísimo más resultados y creo que a eso se está apostando hoy”, expresó.
Macias advirtió además que se trata de una problemática que atraviesa a distintos sectores de la sociedad y que requiere ser abordada con seriedad, tanto por sus consecuencias físicas y psicológicas como por su impacto en las relaciones interpersonales. En esa línea, consideró que estos encuentros pueden contribuir a generar soluciones prácticas y a brindar orientación a quienes necesitan asistencia.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Salud y Seguridad Social, Lilian Tartaglino, destacó la importancia de poner en común las acciones que desarrollan los distintos organismos y de conocer tanto los recursos disponibles como las necesidades que aún quedan sin resolver. Según planteó, la articulación permite identificar dónde acudir frente a cada situación y diseñar propuestas de trabajo a futuro.
Tartaglino también propuso extender la iniciativa a otros puntos de la provincia, al considerar que los 79 municipios presentan realidades diferentes y requieren respuestas acordes con sus particularidades. La idea de fondo es que la mesa no quede reducida a un ámbito único de discusión, sino que pueda replicarse y adaptarse a las características de cada territorio.
A su turno, el secretario de Prevención de Adicciones y Control de Drogas, Roberto Padilla, valoró la convocatoria y definió los consumos problemáticos como una cuestión compleja y multidimensional, que no reconoce un único origen. Remarcó que Misiones cuenta con una Secretaría de Estado específica y con espacios para debatir y desarrollar políticas públicas vinculadas con esta temática.
El funcionario insistió en la necesidad de fortalecer la presencia territorial para que las acciones lleguen también a las localidades más alejadas de los grandes centros urbanos, donde las distancias y la disponibilidad de recursos suelen condicionar el acceso a la asistencia.
Del encuentro participaron referentes de organismos públicos, de municipios, del ámbito judicial y de comunidades de fe, un arco diverso que, según los organizadores, refleja la multiplicidad de actores que intervienen antes, durante y después de un consumo problemático. La prevención, el acompañamiento y la asistencia aparecen así como eslabones de una misma cadena que requiere información compartida y criterios comunes.
El desafío que quedó planteado es cómo traducir ese diagnóstico compartido en respuestas concretas: protocolos de derivación claros, capacitación para quienes reciben las primeras consultas y una comunicación fluida entre las instituciones que hoy trabajan, muchas veces, en paralelo.

