Con motivo de celebrarse el 80 aniversario de la fundación de Jardín América, el escritor Oscar Daniel Cantero ha anunciado la publicación de una serie de comentarios de carácter histórico, enriquecidos con imágenes que datan de las últimas tres décadas. Esta iniciativa busca rescatar y compartir fragmentos de la memoria colectiva de la localidad, brindando una perspectiva única sobre su desarrollo inicial.
La primera entrega de esta serie se enfoca en la publicación de carteles publicitarios de los años 40. Estos documentos visuales, que originalmente buscaban atraer tanto a inversores como a nuevos pobladores a la naciente "Villa y colonia de Jardín América", ofrecen un vistazo fascinante a las estrategias de promoción de la época. Las fotografías provienen de la valiosa colección reunida por Antonio Faccendini en su momento para la elaboración de la Gaceta Jardinense. La cesión de estos materiales, a menudo en formato de escaneos, fue posible gracias a la generosidad de Elisa Pardella y Ernesto Faccendini.
Cantero enfatiza que su rol en esta iniciativa es el de un "eslabón de una larga cadena de personas" que han dedicado esfuerzos a la conservación de la memoria local. Reconoce la labor pionera de Faccendini y menciona a otras figuras relevantes en la preservación del patrimonio histórico de Jardín América, como José Méndez Huerta, Jorge Francisco Machón, Julio César Benítez Chapo, y en tiempos más recientes, Laura Kachorroski, José María Cuenca y Horacio Cambeiro. La diversidad de miradas de estos referentes, según el autor, enriquece la comprensión del pasado, reconociendo que cada perspectiva está influenciada por factores como la ideología, el género, la pertenencia social o las creencias religiosas.
Esta serie de publicaciones no solo pretende exhibir material histórico de gran valor, sino también fomentar la reflexión sobre la importancia de la construcción colectiva de la memoria local. La iniciativa de Oscar Daniel Cantero se presenta como un homenaje a quienes, a lo largo del tiempo, han trabajado incansablemente para preservar las huellas del pasado de Jardín América, asegurando que las generaciones futuras puedan conectar con sus raíces y comprender la evolución de su comunidad.

