Las fuerzas policiales misioneras asestaron un duro golpe al narcotráfico en la jornada de este sábado, al frustrar el traslado de una importante cantidad de marihuana en una zona rural del interior provincial. El operativo, llevado a cabo por la División Drogas Peligrosas, se focalizó en un camino terrado de Colonia Oasis, en las cercanías de Puerto Delicia, y culminó con el secuestro de 37,455 kilogramos de cannabis, cuya valuación estimada supera los 137 millones de pesos.
El procedimiento se puso en marcha alrededor de las 18 horas, cuando los agentes realizaban una recorrida preventiva por la zona. La atención de los efectivos fue captada por un individuo que se encontraba en una posición estratégica, sentado sobre unas piedras en una elevación del terreno. Desde allí, el hombre ejercía una suerte de vigilancia, controlando el movimiento en el área y posibilitando la advertencia temprana de cualquier patrullaje o presencia ajena.
Al percibir el avance del móvil policial, el sujeto reaccionó de manera inmediata. Descendió con premura de su puesto de observación y se internó en un denso monte cerrado, buscando desorientar a los perseguidores. Los policías, sin dudarlo, iniciaron la persecución, adentrándose en la vegetación por el mismo trayecto que había tomado el fugitivo.
A pesar de que la espesura del monte y la agilidad del sospechoso le permitieron, en principio, evadirse de la captura, su huida resultó ser el factor clave para el descubrimiento del estupefaciente. El recorrido que efectuó el hombre condujo a los investigadores hasta un sector donde, ocultos entre la vegetación, se hallaban cuatro bultos de considerable tamaño. Estos paquetes se encontraban acondicionados de manera que permitieran su posterior retiro del lugar.
Tras asegurar el perímetro y proceder a la inspección de los bultos, se constató que contenían una sustancia vegetal de color verde amarronado. La posterior prueba orientativa realizada por los peritos confirmó fehacientemente que se trataba de Cannabis sativa, la planta utilizada para la producción de marihuana, con un peso total que superó ampliamente los 37 kilogramos.
La magnitud del secuestro y el valor económico de la carga llevaron a que interviniera la Justicia Federal de Oberá, la cual ordenó el inmediato secuestro y resguardo del estupefaciente. Paralelamente, las autoridades policiales han intensificado las tareas investigativas. El principal objetivo es lograr la identificación del individuo que evadió el control y, de esta manera, desentrañar la red logística detrás de este importante cargamento: determinar su origen preciso y, fundamentalmente, su destino final. El mensaje para las organizaciones delictivas es claro: la provincia sigue siendo un escollo infranqueable para el tráfico de drogas.

