La ciudad de Jardín América se ha transformado, desde el mediodía de este sábado, en el epicentro de una auténtica celebración para los amantes de los fierros y la historia sobre ruedas. El Segundo Encuentro de Autos Clásicos ha desplegado su alfombra roja en el predio ubicado a la vera del Polideportivo Municipal, recibiendo a verdaderas joyas mecánicas que superan el siglo de existencia y a entusiastas de diversas latitudes.
Los motores, cuidadosamente ronroneando, le han dado la bienvenida a un desfile de máquinas que evocan épocas doradas de la automoción. Autos antiguos, cuidadosamente restaurados y exhibidos con orgullo, copan el espacio, convocando a una multitud que se deleita con la estética y la ingeniería de antaño. El predio de Las Colectividades Las Raíces se ha convertido en un punto de encuentro no solo para expositores, sino también para familias enteras que buscan disfrutar de un fin de semana diferente.
Joselo Villalba, presidente del grupo organizador Oxidados Jardín América, dialogó con este medio y compartió su satisfacción ante la convocatoria. “Ya por la tarde contábamos con alrededor de 60 autos antiguos, y las expectativas son altas porque esperamos la llegada de más expositores durante la noche y, por supuesto, a lo largo de la jornada de mañana”, explicó. La entrada al evento es libre y gratuita, un gesto que busca democratizar el acceso a esta apasionante muestra. Además, cada colectividad presente en el predio ofrecerá sus platos típicos, convirtiendo la experiencia en un deleite para todos los sentidos. La agenda de ambos días incluye atractivos números artísticos diseñados para el disfrute familiar.
Entre los presentes se encuentra Carlos Martín, quien junto a su familia ha viajado desde Ituzaingó, Corrientes, trayendo consigo un imponente Ford T modelo 1924. Este vehículo, con más de 100 años a cuestas, es un testimonio viviente de la historia automotriz. “Si bien en esta ocasión lo trasladamos en tráiler, es un auto que está en perfectas condiciones de funcionamiento y lo usamos habitualmente”, comentó Martín, resaltando el valor sentimental y la funcionalidad de su reliquia. Él y su familia son asiduos participantes de encuentros de autos antiguos, aprovechando estas citas para promocionar también el evento que organizan en Ituzaingó, programado para los días 10, 11 y 12 de julio, con una previsión de más de 300 vehículos clásicos.