El intendente de Capioví, Ramón Arrua, compartió días atrás momentos de confraternidad y celebración junto a la comunidad de Capiovisiño. El motivo de la congregación fue la tradicional fiesta campestre de la capilla San José Obrero, un evento que reúne año tras año a vecinos y devotos en un ambiente de integración.
A través de sus canales de comunicación oficiales, el jefe comunal expresó su entusiasmo por haber participado de la jornada, resaltando el espíritu festivo y la participación activa de los presentes. En sus palabras, Arrua extendió sus felicitaciones a la Comisión organizadora y a todos los colaboradores, reconociendo la dedicación y el arduo trabajo que implicó llevar adelante un evento de tal magnitud, calificando la organización como "excelente".
Asimismo, el intendente Arrua hizo extensivo un agradecimiento especial al Padre Horacio, por los significativos trabajos realizados en la propia capilla. Si bien no se detallaron las obras específicas, la mención subraya el compromiso de la iglesia local y su contribución al embellecimiento y mantenimiento de los espacios de fe de la comunidad.
La celebración contó además con la valiosa presencia de Monseñor Nicolás Baisi, quien acompañó a los fieles y a las autoridades locales. La asistencia de figuras eclesiásticas de alto rango siempre aporta un marco de relevancia a este tipo de celebraciones, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad y la institución religiosa.
El intendente Arrua concluyó su mensaje calificando la fiesta como "hermosa", una descripción que encapsula la atmósfera positiva y la satisfacción general de los asistentes. La fiesta campestre de la capilla San José Obrero se reafirma así como un evento central en el calendario de actividades de Capioví, fortaleciendo la identidad local y los lazos comunitarios.

