El contexto macroeconómico actual sigue presentando desafíos significativos para la economía doméstica en la provincia de Misiones. En las últimas semanas, los comerciantes de la Zona Centro han reportado una aceleración en los ajustes de precios por parte de los proveedores, impulsada principalmente por el encarecimiento de la logística y el transporte de carga de larga distancia. Este es un factor crítico para nuestra provincia, que por su ubicación geográfica depende casi exclusivamente del flete terrestre para el abastecimiento de productos básicos.
Esta situación ha provocado un cambio notable y acelerado en los hábitos de consumo de los misioneros. El relevamiento realizado por Misiones Conecta indica una migración masiva de los clientes hacia las segundas y terceras marcas, así como un abandono de productos considerados prescindibles o de lujo. Sin embargo, el fenómeno más destacado de este trimestre es el fortalecimiento de las Ferias Francas. Miles de vecinos eligen comprar directamente a los colonos y productores locales, logrando un ahorro que promedia el 35% en frutas, verduras, lácteos artesanales y panificados frescos, evitando la intermediación.
Desde la Cámara de Comercio local señalaron que la incertidumbre en los precios mayoristas dificulta enormemente la planificación de stock, especialmente en rubros de alta rotación como alimentos no perecederos y artículos de limpieza. "El desafío diario es mantener la persiana levantada sin trasladar todo el costo operativo al cliente final, porque somos conscientes de que el poder adquisitivo del bolsillo está muy ajustado", comentaron referentes del sector pyme. Muchos locales han optado por absorber parte de los aumentos para no perder volumen de ventas.
Como contrapartida positiva, los programas de fomento al consumo provincial siguen siendo el principal motor de ventas con tarjeta de crédito en los comercios adheridos. Estos beneficios permiten a las familias misioneras financiar compras esenciales en cuotas sin interés y obtener reintegros directos, lo que sirve como un paliativo necesario ante la escalada de precios. Se espera que durante el próximo mes se anuncien nuevas medidas de alivio fiscal para pequeños contribuyentes con el fin de sostener el empleo en el sector comercial regional.
Esta situación ha provocado un cambio notable y acelerado en los hábitos de consumo de los misioneros. El relevamiento realizado por Misiones Conecta indica una migración masiva de los clientes hacia las segundas y terceras marcas, así como un abandono de productos considerados prescindibles o de lujo. Sin embargo, el fenómeno más destacado de este trimestre es el fortalecimiento de las Ferias Francas. Miles de vecinos eligen comprar directamente a los colonos y productores locales, logrando un ahorro que promedia el 35% en frutas, verduras, lácteos artesanales y panificados frescos, evitando la intermediación.
Desde la Cámara de Comercio local señalaron que la incertidumbre en los precios mayoristas dificulta enormemente la planificación de stock, especialmente en rubros de alta rotación como alimentos no perecederos y artículos de limpieza. "El desafío diario es mantener la persiana levantada sin trasladar todo el costo operativo al cliente final, porque somos conscientes de que el poder adquisitivo del bolsillo está muy ajustado", comentaron referentes del sector pyme. Muchos locales han optado por absorber parte de los aumentos para no perder volumen de ventas.
Como contrapartida positiva, los programas de fomento al consumo provincial siguen siendo el principal motor de ventas con tarjeta de crédito en los comercios adheridos. Estos beneficios permiten a las familias misioneras financiar compras esenciales en cuotas sin interés y obtener reintegros directos, lo que sirve como un paliativo necesario ante la escalada de precios. Se espera que durante el próximo mes se anuncien nuevas medidas de alivio fiscal para pequeños contribuyentes con el fin de sostener el empleo en el sector comercial regional.