Los agentes sanitarios Cristian Bordón y Enrique Pitana, del Hospital Nivel I Corpus Christi, llevaron adelante una nueva jornada de terreno con visitas domiciliarias, una modalidad de trabajo que apunta a acercar la atención primaria de la salud a cada hogar y a sostener el seguimiento de aquellas personas que, por distintos motivos, encuentran más dificultades para llegar hasta el establecimiento.
De acuerdo con lo informado por el propio hospital, durante la actividad se priorizó la atención de los adultos mayores. En cada domicilio visitado se realizó el control de la presión arterial, una práctica breve, de bajo costo y de alto valor sanitario, que permite detectar a tiempo casos de hipertensión, advertir descompensaciones y hacer un seguimiento más cercano de quienes ya conviven con enfermedades crónicas.
Junto con la toma de presión, los agentes verificaron que los esquemas de vacunación estuvieran completos. Se trata de un chequeo que en la población mayor adquiere una relevancia particular, porque es uno de los grupos en los que la protección mediante vacunas resulta determinante para reducir el riesgo de cuadros graves y complicaciones.
La visita domiciliaria es una de las herramientas centrales de la atención primaria. Permite observar el contexto en el que vive cada paciente, detectar situaciones de riesgo que no siempre aparecen en la consulta y, sobre todo, construir un vínculo de confianza con las familias. El agente sanitario cumple allí un rol de articulación: releva necesidades, orienta, aconseja y, cuando hace falta, conecta a la persona con los servicios del hospital para que reciba la atención que requiere.
Desde el Hospital Nivel I Corpus Christi remarcaron que estas recorridas se sostienen en el tiempo y forman parte de una forma de entender la salud pública: “seguimos acercando la atención primaria de salud a cada hogar, garantizando la prevención y el cuidado continuo de la población”, indicaron desde el establecimiento al dar cuenta de la jornada.
La prevención ocupa un lugar central en este esquema. Controles periódicos como el de la presión arterial o la revisión del calendario de vacunación permiten anticiparse a problemas mayores y evitan que situaciones que podrían resolverse de manera sencilla terminen derivando en internaciones o en complicaciones evitables. En ese sentido, el trabajo casa por casa complementa la tarea que se desarrolla diariamente en los consultorios.
El cuidado continuo, además, requiere constancia. Las visitas domiciliarias no son hechos aislados, sino parte de un dispositivo que se repite y que permite ir construyendo un registro del estado de salud de cada persona, observar su evolución y ajustar las indicaciones cuando corresponde. Para los adultos mayores, muchas veces ese contacto directo representa la diferencia entre un problema detectado a tiempo y una situación que se agrava sin que nadie lo advierta.
Con esta nueva jornada de terreno, el Hospital Nivel I Corpus Christi reafirmó su apuesta por llevar la atención primaria allí donde están las personas, con la prevención y el acompañamiento como ejes de un trabajo que se sostiene puertas adentro de cada domicilio.

