El accionar de la Gendarmería Nacional en un operativo de rutina sobre la icónica Ruta Nacional 12 derivó en un significativo secuestro de mercadería ilegal y en una fuga cinematográfica que mantuvo en vilo a los uniformados. Efectivos de la Sección Jardín América, dependientes del Escuadrón 11 “San Ignacio”, se encontraban desplegados en distintos puntos de la arteria vial, uno de los principales corredores de tránsito de la provincia, cuando un automóvil de características aún no precisadas despertó sospechas.
Según los detalles del procedimiento, el conductor del rodado, al notar la presencia de los controles, lejos de acatar las indicaciones de reducción de velocidad, emprendió una veloz huida, sembrando la incertidumbre entre los gendarmes presentes. La maniobra evasiva activó de inmediato los protocolos de actuación, y una vez superado el obstáculo, se inició un rastrillaje intensivo en la zona para dar con el vehículo fugitivo.
La persistencia en la búsqueda dio sus frutos. A poca distancia del lugar del incidente, sobre un camino vecinal a la altura del kilómetro 1.431 de la misma Ruta Nacional 12, los efectivos lograron dar con el automóvil. Al aproximarse para la inspección, se percataron de que el vehículo se encontraba abandonado y sin ocupantes.
El interior del rodado se reveló como un verdadero depósito de contrabando. Tras una minuciosa revisión, los gendarmes hallaron en su interior una considerable cantidad de cajas de cartón. Al abrirlas, constataron que contenían nada menos que 25.960 paquetes de cigarrillos, todos ellos de procedencia extranjera y, lo que es crucial, carentes de la documentación aduanera correspondiente que avalara su legal ingreso al territorio nacional.
La magnitud del hallazgo motivó la intervención inmediata de la Fiscalía Federal de Oberá. Siguiendo las directivas de la autoridad judicial, se procedió a la incautación no solo de la totalidad de los cigarrillos, cuyo valor oficial fue estimado en la astronómica suma de $49.677.000, sino también del vehículo utilizado para el transporte. Todo ello se enmarca en una causa iniciada por presunta infracción al Código Aduanero.
Este operativo, que se suma a otros tantos realizados en la provincia, pone de manifiesto la constante lucha de las fuerzas de seguridad contra el contrabando, un flagelo que no solo perjudica la economía formal sino que también representa un riesgo para los consumidores y fomenta actividades ilícitas. La Ruta Nacional 12, por su extensión y su papel como vía de conexión, sigue siendo un escenario clave en estos procedimientos.

