En un gesto que reafirma el valor de la unión y el compromiso con la educación, la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) N° 14 de Capioví ha visto culminada una obra largamente anhelada: la construcción de un nuevo techo de ingreso al establecimiento. Este logro, impulsado por la incansable colaboración de la comunidad, se erige como un faro de esperanza en los tiempos que atraviesa la escuela pública.
Desde las aulas hasta los hogares, pasando por los comercios y las gestiones municipales, el esfuerzo se sintió de manera transversal. La dirección de la institución ha destacado la importancia de esta obra, no solo por la mejora edilicia que representa, sino también como un testimonio palpable de lo que se puede alcanzar cuando padres, alumnos, docentes y vecinos trabajan codo a codo. “En estos tiempos actuales, que vivimos las escuelas públicas, lograr construir es muy importante y es posible gracias a la comunidad y al compromiso con la institución de padres, alumnos y docentes”, expresaron desde la EPET 14.
La lista de colaboradores que han aportado materiales, mano de obra o recursos económicos es extensa y refleja la profunda conexión de la comunidad con su escuela. Figuras como Guillermo Báez, Susy Fitze, Leandro Neis, Angel Neis, Soledad Reis, Nelson Rojas, Cristian Godoy, Jorge Piñeiro, Cesar Podeley, Esther Correa, Analía De Lima, Cesar Alegre, Raúl Flach, y también entidades como la Municipalidad de Capioví, junto a nombres como Daniel Freiberger, Alejandro Arnhold, Hugo Ahumada, Eduardo Luft y Daniel Zimmerli, son solo algunos de los tantos que se han sumado a este vital proyecto. La nómina, según se indicó, sigue creciendo, lo que demuestra la vitalidad de una comunidad que entiende la educación como un pilar fundamental.
Este nuevo techo no es solo una estructura de protección contra los elementos, sino un símbolo tangible de que, a pesar de las dificultades y los desafíos inherentes a la gestión de la educación pública, el motor del progreso sigue latiendo fuerte en Misiones. La iniciativa de la EPET 14 es un ejemplo inspirador para otras instituciones educativas de la provincia y un recordatorio de que la suma de voluntades individuales puede generar obras de gran impacto colectivo. La comunidad de Capioví ha demostrado, una vez más, que cuando se trata de apostar por el futuro de sus jóvenes, no hay esfuerzo que sea demasiado grande.

