La mañana de este sábado se vio marcada por un incidente que pone de relieve la persistente problemática de la conducción bajo los efectos del alcohol. Un hombre de 30 años, al mando de una motocicleta, intentó evadir un control policial en San Ignacio, una acción que derivó en su detención y la retención de su rodado.
El procedimiento se inició poco después de las 9:00 horas, cuando personal del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional XIII desplegado en un operativo preventivo detectó al conductor de una motocicleta Guerrero de 150 cc. Al notar la presencia policial, el sujeto intentó darse a la fuga, desatando una breve persecución que culminó con su interceptación.
Una vez demorado, se procedió a realizarle el test de alcoholemia de rigor. Los resultados fueron contundentes: el medidor arrojó una marca de 1,96 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra extremadamente elevada y que representa un peligro manifiesto para la seguridad vial. Este nivel superaba ampliamente lo establecido por la normativa vigente, evidenciando un estado de ebriedad considerable.
Ante semejante panorama, los efectivos actuantes labraron el acta de infracción correspondiente, documentando la falta cometida. En paralelo, se dispuso la inmediata retención de la motocicleta, un vehículo que, en las circunstancias actuales, representaba un riesgo potencial. Posteriormente, el motociclista fue trasladado para ser examinado por la médica policial. Tras la evaluación, se certificó que no presentaba lesiones visibles, aunque sí se constató el fuerte aliento etílico.