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Capacitan al personal de seguridad de la DPV en control de accesos y protección de instalaciones

La Dirección Provincial de Vialidad de Misiones realizó una jornada teórico-práctica para los operadores de seguridad y vigilancia de su Casa Central, a cargo del comisario general Mariano Rafael Mantulak. Se trabajó en pautas de prevención, registro de novedades y respuesta inicial ante incidentes.

DPV Misiones Mantulak Casa Central accesos
Foto de Bruno Schenone
Por Bruno Schenone
29 Oct, 2026 a las 16:00 hs Seguridad
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La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) de Misiones desarrolló una jornada de instrucción y capacitación destinada a los operadores de seguridad y vigilancia de su Casa Central, bajo el título Seguridad Preventiva, Control de Accesos y Protección de Instalaciones. La propuesta estuvo dirigida al personal que cumple funciones en los puestos de acceso y en los sectores asignados del organismo, con el propósito de reforzar rutinas de trabajo y criterios comunes de actuación.

La actividad se dictó bajo modalidad teórico-práctica, con una duración de una hora y media, y estuvo a cargo del profesor Mariano Rafael Mantulak, licenciado en Seguridad Pública y Comisario General de la Policía de la Provincia de Misiones. La capacitación combinó contenidos conceptuales con ejercicios de aplicación, de modo que los participantes pudieran vincular las pautas generales con situaciones concretas de su tarea diaria.

El servicio de seguridad de la Casa Central se presta durante las veinticuatro horas del día y comprende el control de ingreso y egreso de agentes, funcionarios, visitantes, proveedores y vehículos. Por ese motivo, la capacitación se orientó a establecer pautas elementales de actuación que mejoren la organización del servicio, la comunicación de novedades y la respuesta inicial ante incidentes.

El objetivo general fue brindar al personal conocimientos básicos y prácticos para el correcto cumplimiento de sus funciones, con prioridad en la prevención, el control ordenado de accesos, la observación, la comunicación y la protección de las personas y los bienes institucionales. En ese marco, se insistió en la importancia de sostener criterios uniformes entre los distintos turnos y de dejar constancia de cada novedad relevante.

La jornada se organizó en seis módulos. El primero abordó la apertura y las responsabilidades del servicio, con eje en la función preventiva, la responsabilidad individual durante la guardia, el trato respetuoso y los límites de actuación, sin exceder las atribuciones asignadas. Luego se trabajó sobre el control de accesos: ingreso y egreso de agentes y funcionarios, recepción de visitantes, proveedores y personas que concurren por trámites, verificación de autorizaciones, control de vehículos oficiales, particulares y de proveedores, y tratamiento de ingresos fuera del horario habitual.

El tercer módulo se centró en el registro y la comunicación de novedades: datos que deben asentarse en el libro de guardia o sistema habilitado, registro de visitas, vehículos, entregas e incidentes, comunicación a la superioridad y relevo de guardia. Después se desarrolló la prevención e intervención inicial, con detección de situaciones inusuales, personas alteradas, conflictos o intentos de ingreso sin autorización, objetos abandonados, incendios, emergencias médicas y evacuaciones. La secuencia incluyó ejercicios prácticos con resolución de situaciones hipotéticas vinculadas con las tareas habituales del puesto y una instancia de evaluación y cierre, con preguntas breves de comprobación, repaso de las pautas principales y registro de asistencia con constancia de la capacitación.

Uno de los ejes de la jornada fue incorporar un procedimiento básico uniforme para todos los turnos, que se resume en cinco pasos: observar, verificar, registrar, comunicar, y actuar y dejar constancia. Se remarcó, además, que el personal no debe autorizar ingresos por familiaridad con una persona, por insistencia o por su condición de agente del organismo, y que debe ajustarse siempre al procedimiento correspondiente y consultar ante cualquier duda.

Los participantes analizaron cuatro situaciones concretas: una persona que dice tener una reunión con un funcionario pero no figura en el registro de visitas; un vehículo que solicita ingresar de noche para realizar una tarea urgente; una persona que se enoja por no poder ingresar sin completar el procedimiento; y un relevo de guardia en el que el agente entrante desconoce una novedad pendiente. La evaluación consistió en preguntas orales, y la participación se consideró satisfactoria cuando cada cursante pudo explicar los pasos básicos de actuación.

Como parte de las recomendaciones, se plantearon acciones para dar continuidad a la capacitación: elaborar un instructivo escrito disponible en cada puesto de guardia, establecer protocolos diferenciados para horarios administrativos, nocturnos, fines de semana y feriados, definir canales de comunicación ante incidentes, unificar los criterios del libro de guardia, realizar repasos periódicos y sumar formación específica en primeros auxilios, evacuación, prevención de incendios y manejo de conflictos.

Durante el cierre se destacó que la función de seguridad no se limita a controlar el ingreso y egreso de personas y vehículos, sino que también implica prevenir incidentes, proteger las instalaciones y contribuir al normal funcionamiento de la Dirección Provincial de Vialidad, con compromiso individual, trabajo en equipo y cumplimiento uniforme de las pautas de actuación.

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