El aroma a piso encerado y el murmullo creciente de las tribunas volvieron a ser la banda sonora de un domingo vibrante en la capital misionera. Las canchas de nuestra provincia, y en particular las de Posadas, se vistieron de gala para albergar una jornada repleta de básquet, abarcando desde las promesas del deporte en categorías formativas hasta la experiencia y el talento de los seniors. La pasión por los tableros demostró, una vez más, que el básquet goza de una salud envidiable en Misiones, impulsado por clubes y jugadores que dejan la piel en cada partido.
En este crisol de emociones, la tarde se tiñó de verde gracias a la contundente actuación del Club Timbo, que se erigió como protagonista indiscutido ante un combativo Luz y Fuerza. La jornada comenzó con la categoría U 13 Mixto, donde “El verde” desplegó un juego sólido y efectivo, imponiéndose claramente por 71 a 47. Los jóvenes talentos demostraron un gran entendimiento del juego, circulación de balón y eficacia en el aro, sentando las bases para una tarde de éxitos.
El siguiente turno trajo consigo un duelo de infarto en la categoría U 15. El equipo del Timbo volvió a subirse al podio de la victoria, pero esta vez el triunfo se forjó en la agonía del reloj. En un partido que mantuvo a los espectadores al borde de sus asientos, la escuadra verde se alzó con un ajustado 72 a 67. Fue un encuentro de alto vuelo, cargado de emociones, con alternancias en el marcador y un final vibrante que reflejó el compromiso y la garra de ambos conjuntos. Cada posesión fue disputada con fervor, y la inteligencia táctica se mezcló con la potencia individual para ofrecer un espectáculo digno de aplauso.
Para coronar una jornada memorable, la más pequeña de las categorías, la U 11, protagonizó un partido de exhibición que sacó sonrisas y generó vítores entre los presentes. Más allá del resultado, lo que primó fue la alegría contagiosa de los niños y niñas al pisar la cancha, demostrar sus incipientes habilidades y, sobre todo, disfrutar del juego. Estos encuentros formativos son la semilla de futuros campeones y el reflejo del espíritu deportivo que se cultiva desde temprana edad en nuestra provincia.
La concurrencia, a pesar de ser un día de descanso, demostró el arraigo del básquet en el corazón de los posadeños. Familias enteras se acercaron a las canchas para alentar a sus equipos, creando un ambiente festivo y de camaradería que trasciende la rivalidad deportiva. Sin dudas, un domingo para el recuerdo, que augura un futuro prometedor para el deporte de la naranja en Misiones.

