Un nuevo siniestro vial sin víctimas fatales volvió a poner el foco en las condiciones de circulación durante jornadas de mal tiempo. Un hombre de 29 años resultó ileso este sábado luego de perder el control del automóvil que conducía y despistar en el kilómetro 10 de la Ruta Provincial 211, en jurisdicción de El Alcázar.
De acuerdo con la información aportada por fuentes policiales, el hecho se registró alrededor de las 9:30, cuando Leandro L. (29) circulaba a bordo de un Toyota Corolla acompañado por César Aníbal H. (31). Ambos estarían domiciliados en San Vicente.
Según las primeras averiguaciones, las inclemencias climáticas habrían sido el factor determinante para que el conductor perdiera el dominio del rodado, que finalmente terminó detenido en la zona de banquina. Se trata de un tramo de la Ruta Provincial 211 en el que, ante la presencia de lluvia o humedad sobre la calzada, las condiciones de adherencia de los neumáticos se modifican y exigen una conducción más prudente y a menor velocidad.
En el lugar trabajaron efectivos de la Comisaría de El Alcázar, dependiente de la Unidad Regional XV Montecarlo, quienes constataron que no se registraron personas lesionadas. El saldo del despiste fue exclusivamente de daños materiales en el vehículo, que quedó fuera del camino pero sin consecuencias para sus ocupantes.
Los uniformados también labraron las actuaciones de rigor correspondientes, una instancia administrativa habitual en este tipo de episodios y que permite dejar asentado cómo ocurrieron los hechos, quiénes participaron y cuál fue el estado en el que quedó el automóvil involucrado.
El caso, por fortuna, no pasó de un susto. Tanto el conductor como su acompañante pudieron descender del rodado por sus propios medios y no requirieron asistencia médica ni traslado a un centro de salud, según se desprende del informe elaborado por la fuerza interviniente.
La situación vuelve a poner sobre la mesa un punto que se repite cada vez que las condiciones meteorológicas se vuelven adversas: la necesidad de adecuar la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento respecto del vehículo que circula adelante y evitar maniobras bruscas de frenado o de dirección cuando el asfalto está mojado o con presencia de agua acumulada.
En ese marco, los especialistas en seguridad vial suelen insistir en la revisión previa de los neumáticos —tanto en lo que hace a la presión como al estado general de la banda de rodamiento— y del sistema de frenos, además del correcto funcionamiento de las luces y de los limpiaparabrisas, elementos que inciden de manera directa en la visibilidad y en la capacidad de respuesta del conductor ante cualquier imprevisto.
El despiste de la Ruta Provincial 211 quedó así registrado como un episodio sin lesionados, un desenlace que no siempre acompaña a los siniestros viales ocurridos bajo condiciones climáticas desfavorables. Las autoridades reiteraron la importancia de extremar los recaudos al volante, en especial en horarios de la mañana, cuando la calzada puede presentarse húmeda por la lluvia caída durante la noche o las primeras horas del día.

