Un joven de 20 años protagonizó un despiste sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 1399, en jurisdicción de Corpus. El siniestro se produjo durante la mañana de este domingo, cuando el conductor circulaba en sentido Posadas-Iguazú y, por causas que aún se intentan establecer, perdió el control del rodado.
Pese a la violencia del despiste, desde el ámbito de la intervención confirmaron que no se registraron personas lesionadas, un dato que las autoridades destacaron como el aspecto más relevante de un episodio que, en otras circunstancias, podría haber derivado en consecuencias mucho más graves.
Tras el hecho, quienes intervinieron en el procedimiento le practicaron al conductor el correspondiente test de alcoholemia, que arrojó un resultado de 1,89 gramos de alcohol por litro de sangre. Se trata de un valor considerablemente elevado si se tiene en cuenta el régimen vigente en el país: desde la sanción de la Ley 27.714, rige en Argentina la tolerancia cero de alcohol para quienes conducen cualquier tipo de vehículo, por lo que cualquier registro superior a cero ya constituye una infracción.
Con ese resultado, se labró el acta de infracción correspondiente y se dispuso la retención del vehículo, tal como marca el procedimiento habitual en este tipo de casos. La medida apunta a evitar que el rodado vuelva a circular de manera inmediata y a resguardar tanto al conductor como a terceros.
Además, por disposición del Juzgado de Paz local, se instruirá el sumario correspondiente para determinar las responsabilidades del caso, mientras que el rodado será entregado a familiares del joven para su guarda y custodia.
Los controles de alcoholemia se multiplican en los accesos y en los tramos más transitados de las rutas de la región, especialmente los fines de semana, cuando se concentra la mayor cantidad de desplazamientos por motivos recreativos. La Ruta Nacional 12 es uno de los corredores con mayor volumen de tránsito de la provincia y, a la vez, uno de los que registra mayor cantidad de siniestros viales.
La combinación entre alcohol al volante, velocidad y tramos con intensa circulación sigue siendo una de las principales causas de choques con víctimas fatales en todo el país. En ese marco, los especialistas en seguridad vial insisten en que la tolerancia cero no es una formalidad administrativa, sino una herramienta concreta de prevención: cuanto menor sea el nivel de alcohol en sangre de quien conduce, menor es el riesgo de perder el control del vehículo.
El caso de este domingo en jurisdicción de Corpus vuelve a poner el foco en una conducta que, pese a las campañas de concientización y al endurecimiento de las sanciones, continúa repitiéndose. Las consecuencias legales pueden incluir multas de alto valor, inhabilitación para conducir, la retención del vehículo y la intervención de la Justicia de Paz, como ocurrió en este episodio.
Desde los organismos de tránsito recuerdan que la única medida eficaz es no manejar si se consumió alcohol, y que la alternativa —designar a un conductor sobrio, usar transporte público o quedarse en el lugar— sigue siendo, en términos de vidas humanas, la más barata de todas.

