La joven Dana Rocío Zajaczkowski, oriunda de Wanda pero con residencia actual en la capital provincial donde cursa Psicopedagogía, ha sido coronada como la flamante soberana de la Colectividad Polaca en la 34ª edición de la Fiesta Provincial Las Raíces. Este logro no es casualidad; es la culminación de una vida dedicada a mantener vivo un legado cultural que la atraviesa desde la cuna.

Su conexión con Polonia es una trama tejida con hilos de generaciones. En sus venas corre la sangre de abuelos y tatarabuelos inmigrantes, cuyas historias resuenan en las localidades misioneras de Wanda, Apóstoles y Azara. Pero fue su Dziadek materno, Esteban, a quien cariñosamente llamaba "yayo", quien sembró en ella el amor por las tradiciones, las costumbres y la rica historia de sus ancestros polacos. Los seis años que compartieron fueron un crisol de enseñanzas, forjando en Dana Rocío un profundo respeto por sus raíces.

La joven es la primera en su familia en asumir un rol tan representativo en un certamen de esta magnitud. Su participación activa en la comunidad polaca de Wanda comenzó desde muy temprana edad, abarcando desde clases del idioma hasta talleres de cocina tradicional. Sin embargo, su verdadera pasión se manifiesta en el movimiento, siendo parte fundamental del Ballet "Marcelo Guerrero Kowalewski", donde la preservación de las danzas típicas se convierte en una celebración viviente de su herencia.

El nombre de su localidad natal, Wanda, carga consigo un significado especial para Dana Rocío. La leyenda de la Princesa Wanda, esa heroína medieval polaca que eligió la libertad por sobre la sumisión, inspira profundamente a la joven soberana. La princesa, que prefirió arrojarse al río Vístula antes que casarse con un príncipe enemigo, salvando así a su pueblo de la opresión, le da nombre a su tierra y se convierte en un faro de resistencia cultural para Dana Rocío en este nuevo rol.
Junto a la flamante soberana, se presentaron los nuevos reyes infantiles, Mateo Nicolás Kozloski y Julieta González Kachorroski, quienes con su frescura e inocencia garantizan la continuidad de las tradiciones polacas en la ciudad.

El pilar organizativo y el acompañamiento de la delegación durante el evento estuvo en manos de Marcelo Kozloski y su esposa Mirta Ibarra, referentes y representantes de la colectividad en la fiesta.

Como soberana, Dana Rocío tiene aspiraciones claras. Busca que la 34ª Fiesta Provincial Las Raíces sea un escenario para visibilizar la riqueza intercultural que caracteriza al evento. Su principal objetivo es honrar y mantener vivo el valioso legado que los pioneros polacos dejaron en nuestra tierra colorada, asegurando que las futuras generaciones misioneras mantengan un vínculo inquebrantable con su historia y sus tradiciones. La joven psicopedagoga en formación se erige así como un puente entre el pasado glorioso y un futuro donde la memoria y la identidad cultural polaca seguirán floreciendo en Misiones.

