La madrugada de ayer se transformó en un escenario de preocupación para los agentes de la División Seguridad Vial y Turismo de Aristóbulo del Valle. En el marco del operativo constante "Corredores Viales Ruta Segura", instalado en el kilómetro 929 de la emblemática Ruta Nacional 14, un procedimiento rutinario destapó una grave cadena de irregularidades que pudieron haber culminado en una tragedia.
Alrededor de las 2 de la mañana, un Volkswagen High Up captó la atención de los uniformados. Tras detener su marcha para la fiscalización de rigor, el conductor, oriundo de Campo Grande, presentó la documentación que habitualmente se requiere en estos controles. Sin embargo, al examinar el certificado de Verificación Técnica Vehicular (VTV), los efectivos notaron ciertas inconsistencias que encendieron las alarmas.
Una rápida verificación en los sistemas institucionales confirmó las sospechas: el rodado en cuestión no poseía una Revisión Técnica Obligatoria vigente. Peor aún, el documento que el conductor exhibió resultó ser presuntamente apócrifo, una maniobra que buscaba eludir los controles y circular sin las debidas garantías de seguridad.
Pero la acumulación de infracciones no terminaría ahí. Al someter al conductor al test de alcoholemia, el resultado fue contundente y alarmante: 1,81 gramos de alcohol por litro de sangre. Esta cifra supera con creces los límites permitidos por la legislación vigente en materia de tránsito, colocando al individuo y a terceros en una situación de extremo riesgo.