La colectividad paraguaya de Jardín América vivió una jornada de profunda conexión con sus raíces. Sus integrantes fueron invitados al gran lanzamiento de la Fiesta Nacional de las Colectividades, un acontecimiento que se lleva adelante en la localidad de Hohenau, en el vecino país de Paraguay, y que reúne a las distintas corrientes migratorias que le dieron forma a esa región.
La novedad fue dada a conocer por los propios miembros de la comunidad a través de sus redes sociales, donde describieron la experiencia como "una experiencia que nos une" y "un encuentro que nos llena el corazón y nos acerca aún más a nuestras raíces". Según relataron, la invitación llegó de parte de los organizadores de la fiesta, difundida en las plataformas digitales bajo la cuenta @finacopy, que les abrió las puertas y los recibió "con muchísimo cariño".
El encuentro, que se concretó este martes, permitió a los representantes de Jardín América "compartir, aprender y nutrirnos de toda la riqueza de su cultura, sus tradiciones y de todo lo que se vive en esta hermosa fiesta", según consignaron en el mensaje con el que compartieron la experiencia junto a la bandera paraguaya y a los emblemas de la celebración.
Hohenau es una localidad de fuerte impronta migratoria, fundada por colonos europeos que se asentaron en la zona y que con el correr de las décadas fueron tejiendo un entramado cultural diverso. Ese origen plural es, precisamente, el que sostiene una celebración como la Fiesta Nacional de las Colectividades, pensada para poner en valor las tradiciones, la gastronomía, la música y las costumbres de cada comunidad que eligió ese territorio para echar raíces.
Para la colectividad paraguaya de Jardín América, la participación en ese lanzamiento tuvo un valor que excede lo protocolar. Se trata de un espacio donde la comunidad puede mostrarse, tender lazos con otras colectividades y, sobre todo, mantener viva la transmisión de la cultura paraguaya entre las generaciones más jóvenes, muchas de las cuales crecieron a un lado y otro de la frontera.
"Nos volvemos con el corazón lleno, llevando con nosotros nuevos aprendizajes, momentos compartidos y, sobre todo, una enorme riqueza cultural que seguiremos transmitiendo y compartiendo con nuestra comunidad", expresaron desde la colectividad. En ese sentido, el regreso no significó el cierre de la experiencia, sino el comienzo de una nueva etapa: la de replicar lo aprendido y sostener el trabajo cotidiano que la comunidad realiza para conservar sus tradiciones.
El mensaje concluyó con un agradecimiento a los anfitriones por el recibimiento y por "permitirnos vivir esta experiencia que fortalece nuestros lazos y mantiene vivas nuestras raíces paraguayas", antes de cerrar con una consigna que resume el espíritu de la jornada: "¡Que viva nuestra cultura! ¡Que vivan nuestras raíces! ¡Que viva Paraguay!".
Este tipo de intercambios refuerza los vínculos culturales y afectivos que históricamente unen a la provincia de Misiones con el Paraguay, una relación que se renueva en cada fiesta, en cada encuentro y en cada gesto de una comunidad que trabaja, de manera sostenida, para que sus raíces sigan floreciendo lejos del suelo donde nacieron.

