El arrojo irresponsable de restos de carnicería —carne y chorizos en avanzado estado de descomposición y putrefacción— en una calle de tierra cercana al ejido urbano de Capioví encendió las alarmas sanitarias y provocó un enérgico repudio por parte de las autoridades locales, que calificaron el hecho como un atentado contra la salud pública y contra el ambiente.
De acuerdo con la información difundida por la propia comuna, los residuos fueron abandonados a cielo abierto, sobre una arteria sin pavimentar ubicada en las proximidades del área urbanizada. La situación fue advertida en las últimas horas y, a partir de allí, el personal municipal actuó con rapidez para sanear el sector. Esa intervención permitió evitar la proliferación de focos de contaminación y poner fin a los malos olores que ya comenzaban a percibirse en las inmediaciones, según se destacó en el comunicado.
El texto oficial precisó además que el episodio no ocurrió en la jornada en que trascendió, sino un día antes, es decir durante el jueves, cuando los desechos fueron depositados en ese punto. La aclaración apunta a ordenar la cronología de los hechos y a despejar cualquier confusión sobre el momento exacto en que se produjo el abandono de los restos.
El caso pone sobre la mesa un problema recurrente en muchas localidades del interior: la disposición clandestina de residuos orgánicos de origen comercial, que en pocas horas se convierten en un foco de atracción para moscas, roedores y otros vectores capaces de transmitir enfermedades. La materia orgánica en descomposición no sólo genera olores nauseabundos, sino que libera líquidos que pueden infiltrarse en el suelo y alcanzar napas o cursos de agua cercanos, con consecuencias difíciles de revertir.
Desde el municipio se difundió el texto con un mensaje dirigido a toda la comunidad y con un pedido explícito de colaboración. "Capioví se caracteriza por ser un pueblo limpio, ordenado y cuidado por todos. Este tipo de acciones no nos representan y atentan contra la salud pública y el ambiente que tanto nos esforzamos por mantener", señalaron las autoridades en el comunicado.
El llamado a la responsabilidad individual fue uno de los ejes centrales del mensaje. "Apelamos a la responsabilidad y al compromiso de todos. Cuidar nuestro pueblo es tarea de cada vecino", se indicó, al tiempo que se instó a la población a denunciar ante la Municipalidad cualquier episodio similar que se detecte. "Si ves este tipo de acciones, por favor, denúncialo en la Municipalidad", reza el texto difundido.
La comuna remarcó que el accionar del personal municipal fue determinante para contener el problema antes de que escalara, y valoró el compromiso de los trabajadores que intervinieron en el operativo de limpieza. El comunicado, en tanto, no precisó si el hecho derivó en actuaciones administrativas ni si se logró identificar a los responsables de arrojar los restos.
Finalmente, las autoridades locales insistieron en que la tarea de mantener el orden y la limpieza no depende únicamente del Estado, sino de una construcción colectiva cotidiana. "Sigamos construyendo entre todos el Capioví limpio que nos enorgullece", concluyó el mensaje, que ya circula entre los vecinos y que busca instalar el tema en la agenda comunitaria de los próximos días.

