La Municipalidad de Capioví dio a conocer que se realizó hoy la Gran Fiesta Dorada, Encuentro de Abuelos, una actividad que tuvo como escenario la Plaza Los Pioneros de esa localidad y que reunió a integrantes de distintos espacios dedicados a las personas mayores.
De acuerdo con la información difundida por el municipio, de la jornada participaron integrantes de la Asociación Civil Punto de Encuentro, junto a representantes del Centro de Jubilados de Ruiz de Montoya y del Centro de Jubilados de Capioví. A ellos se sumaron las AT del CIC, en una convocatoria que amplió el arco de participantes más allá de una sola institución y que le dio al encuentro un carácter marcadamente colectivo.
El nombre elegido para la celebración no es un detalle menor. La referencia a la edad dorada alude a una etapa de la vida que las propias organizaciones de adultos mayores reivindican como un tiempo de participación, de vínculos y de proyectos, lejos de cualquier idea de retiro o de retraimiento. En ese marco, la Plaza Los Pioneros funcionó como el punto de reunión natural para una actividad pensada desde y para los abuelos, en un espacio público abierto que forma parte del paisaje cotidiano de la comunidad.
La presencia del Centro de Jubilados de Ruiz de Montoya aportó además una dimensión regional al encuentro. La circulación de vecinos y de entidades entre distintas localidades muestra que el trabajo con los adultos mayores excede los límites de cada municipio y que existen lazos de cooperación y de amistad construidos a lo largo del tiempo. Que una delegación se traslade para compartir una jornada de este tipo habla de una red de vínculos que se sostiene con esfuerzo y con constancia.
Las asociaciones civiles y los centros de jubilados cumplen un rol central en la vida de muchas personas mayores: sostienen actividades, acompañan trámites y necesidades concretas, ofrecen un lugar donde encontrarse y, sobre todo, garantizan que nadie quede afuera. En ese sentido, la Asociación Civil Punto de Encuentro y las demás entidades participantes forman parte de un entramado que trabaja durante todo el año, más allá de las fechas especiales.
La difusión que el municipio hizo de la actividad permite conocer los detalles centrales de la convocatoria: el nombre de la fiesta, el lugar donde se desarrolló y las organizaciones que dijeron presente. Esa información, puesta en circulación a través de los canales oficiales, es la que da sustento a la crónica de una jornada que tuvo como protagonistas a los abuelos y a las instituciones que los representan.
Este tipo de celebraciones suele funcionar también como un reconocimiento público. La comunidad se organiza, las entidades coordinan y el espacio público se convierte en un punto de encuentro donde confluyen generaciones, historias y pertenencias. La Gran Fiesta Dorada se inscribe así en una tradición de encuentros que apunta a fortalecer los lazos entre quienes comparten una misma etapa de la vida y, al mismo tiempo, entre las localidades de la zona.
El registro municipal de la jornada deja abierta la expectativa por nuevas ediciones y por otras iniciativas destinadas a los adultos mayores, un sector que en las localidades del interior suele encontrar en sus centros de jubilados y en sus asociaciones el sostén cotidiano para la participación comunitaria.

