La Municipalidad de Capioví informó que se llevó a cabo en el CIC de Capioví una charla de concientización y prevención del suicidio, a cargo de la Lic. Rosana Schnnor y la Lic. Griselda Castellano. La propuesta convocó a la comunidad en un espacio pensado para hablar de un tema que, pese a su gravedad, todavía suele quedar rodeado de silencios, prejuicios y estigmas.
Según se detalló, durante el encuentro se generó un espacio de diálogo, reflexión y escucha, en el que se abordaron los mitos y las realidades en torno al suicidio, las señales de alerta y aquellas situaciones a las que la comunidad debe prestar especial atención. La modalidad de la actividad apuntó a correr el foco de la mera exposición teórica para darle lugar a la palabra de los participantes, una decisión metodológica que no es casual: en materia de prevención, habilitar la conversación es en sí mismo una herramienta de cuidado.
En ese marco, se destacó la importancia de hablar sobre el tema sin prejuicios ni estigmas, de aprender a reconocer cambios en el comportamiento y de brindar una escucha activa a quienes puedan estar atravesando una situación de sufrimiento emocional. Se reflexionó, además, sobre la importancia de pedir ayuda, de recurrir a profesionales y de fortalecer las redes de apoyo familiares, comunitarias e institucionales.
La prevención del suicidio es considerada por los organismos internacionales de salud como un problema de salud pública, de origen multicausal y atravesado por factores sociales, económicos, familiares, psicológicos y biológicos. Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una fecha impulsada justamente para instalar el debate público, derribar tabúes y promover que las personas en situación de vulnerabilidad encuentren canales de ayuda.
Los especialistas insisten en que no existe una única señal de alarma ni un perfil único de riesgo. Los cambios persistentes en el ánimo, el aislamiento, la pérdida de interés por actividades que antes resultaban placenteras, las manifestaciones verbales o escritas sobre el deseo de morir y las alteraciones en el sueño o el apetito son algunos de los indicadores que suelen mencionarse en este tipo de instancias formativas. La recomendación constante es no minimizar lo que la otra persona expresa y evitar frases que puedan funcionar como una barrera, como aquellas que relativizan el dolor ajeno o que lo comparan con situaciones supuestamente peores.
En la misma línea, los equipos de salud subrayan que preguntar de manera directa y respetuosa si alguien está pensando en quitarse la vida no induce la conducta, sino que abre una puerta para que esa persona pueda hablar y, eventualmente, acceder a un acompañamiento profesional. La escucha activa, la presencia sostenida y el acompañamiento a la consulta con profesionales de la salud mental aparecen como los primeros eslabones de una cadena de cuidado que excede a la familia y alcanza a las instituciones, los clubes, las escuelas, los espacios de trabajo y los vecinos.
Ante situaciones de emergencia, el sistema de salud dispone de canales de atención y derivación que permiten una respuesta inmediata y el contacto con profesionales capacitados, además del acompañamiento que puedan brindar los efectores locales y provinciales. La información sobre estos recursos suele ser uno de los puntos que más consultan los participantes en este tipo de charlas, según se desprende de la experiencia de los equipos que trabajan la temática en el territorio.
Desde la organización de la actividad se remarcó que la prevención del suicidio es una responsabilidad que involucra a toda la comunidad. Escuchar, acompañar, preguntar y estar presentes puede ser el primer paso para ayudar, fue uno de los conceptos que quedó instalado tras el encuentro.
La Municipalidad de Capioví agradeció especialmente a las licenciadas por compartir sus conocimientos y por generar un espacio de aprendizaje y sensibilización destinado a la comunidad. La actividad se suma así a otras iniciativas de abordaje territorial que buscan transformar un tema históricamente silenciado en una conversación cotidiana, sostenida y responsable.

