Este próximo 21 de mayo, a partir de las 14:00 horas, la Casa de la Cultura de Santo Pipó será el escenario de una importante capacitación y taller dedicado al manejo del agua y la protección de las vertientes que surten a la comunidad. La iniciativa, impulsada por la Dirección del Agro, la Producción y la Nutrición Comunitaria del municipio, busca dotar a los vecinos de herramientas y conocimientos esenciales para la preservación de este recurso vital.
La disertación principal estará a cargo de la ingeniera Noelia Ramírez, representante del Instituto Nacional de Tecnología Agroalimentaria (INTA). La experta compartirá conceptos técnicos fundamentales y presentará prácticas concretas orientadas al cuidado de las fuentes hídricas locales, un aspecto crucial para garantizar el acceso al agua potable y mantener la salud de los ecosistemas.
La organización de esta jornada se enmarca en la gestión de la intendente Claudia Acuña, quien ha manifestado un firme compromiso con la implementación de políticas públicas que prioricen la protección responsable de los recursos hídricos. La administración municipal reconoce el impacto directo que el cuidado del agua tiene en la calidad de vida de los ciudadanos y su rol fundamental como sustento de las actividades productivas, pilar del desarrollo sostenible de Santo Pipó.
Según fuentes municipales, la capacitación abordará aspectos como la identificación de fuentes de contaminación, técnicas de restauración y conservación de vertientes, y la importancia del uso eficiente del agua en los hogares y en las explotaciones agropecuarias. Se espera la participación activa de productores, referentes barriales, estudiantes y todos aquellos vecinos interesados en adquirir conocimientos para resguardar este bien común.
La coordinación del evento recae en Bruna Horn, quien destacó la relevancia de estas acciones para crear conciencia sobre lafragilidad de los ecosistemas hídricos y fomentar una cultura de responsabilidad ambiental en la comunidad. El agua no solo es esencial para el consumo humano, sino que también es un componente indispensable para la producción agrícola y ganadera, actividades que constituyen la base económica de Santo Pipó. Por ello, asegurar su disponibilidad y calidad es una inversión directa en el futuro y el bienestar de todos sus habitantes.

