Una mujer de 29 años denunció que su expareja se presentó en su domicilio, la insultó y la amenazó de muerte. El episodio derivó en la detención del presunto agresor, un hombre de 28 años identificado como Lucas D. S., en Ruiz de Montoya.
Según el relato que la víctima brindó anoche, cerca de las 23 horas, la mujer se presentó en la Comisaría de Ruiz de Montoya para radicar la denuncia. Allí manifestó que su expareja había llegado hasta su inmueble y comenzó a insultarla y a proferir amenazas contra su vida.
El testimonio de la denunciante incluyó detalles que encendieron las alertas de los investigadores. De acuerdo con su versión, el hombre habría expresado durante el episodio que buscaría una escopeta para dispararle y que prefería verla muerta antes que con otra persona. Se trata de expresiones que, en el marco de la legislación vigente, trascienden el terreno de una discusión doméstica y quedan comprendidas en las figuras contempladas por la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Con esa información en mano, los efectivos policiales organizaron un operativo cerrojo con el objetivo de localizarlo. La búsqueda se extendió por los accesos y las zonas aledañas hasta que los uniformados interceptaron a Lucas D. S. cuando se dirigía nuevamente hacia el domicilio de la víctima.
Al momento de ser detenido, el sospechoso habría amenazado al personal actuante e intentado escapar, aunque fue reducido a pocos metros del lugar. Finalmente, fue trasladado y alojado en sede policial.
En la causa interviene el Juzgado de Instrucción N.º 2 de Jardín América, que fue consultado por los efectivos antes de proceder a la detención y dispuso la medida. El hombre quedó a disposición de la Justicia, que ahora deberá evaluar los pasos procesales correspondientes, entre ellos la posible imputación por amenazas y las medidas de protección que pudieran fijarse en favor de la denunciante.
Desde la fuerza recordaron que este tipo de presentaciones, en las que la mujer relata hechos de violencia y amenazas, suelen ser el primer eslabón de una cadena de episodios que escala en gravedad si no se interviene a tiempo. En ese sentido, señalaron la importancia de que la denuncia se radique de manera inmediata y con la mayor cantidad de precisiones posible: horarios, frases textuales, presencia de testigos y cualquier elemento que permita reconstruir los hechos.
La detención en flagrancia o por disposición judicial, en casos de amenazas graves, busca interrumpir el ciclo de violencia y alejar al agresor del entorno de la víctima mientras avanza la investigación. Se trata de una herramienta central cuando el riesgo es considerado alto, sobre todo si los dichos incluyen referencias concretas al uso de armas.
Las autoridades insistieron en que las personas que atraviesan situaciones de violencia de género pueden comunicarse las 24 horas con la línea de emergencia 911, con la línea 137 de atención a víctimas de violencia familiar y sexual, o con el 144, el canal nacional de asesoramiento. También pueden acercarse a la comisaría más cercana o a los juzgados de turno para solicitar medidas de protección urgentes.
La investigación continúa con las diligencias habituales para determinar las circunstancias exactas del hecho y reunir los elementos probatorios que respalden el relato de la denunciante, en una causa que recién comienza a transitar su etapa inicial.

