La pasión por las 64 casillas encuentra terreno fértil en nuestra provincia, y una muestra clara de ello son los logros cosechados por los jóvenes ajedrecistas de la Escuela Municipal de Ajedrez. Recientemente, se conoció la nómina de los flamantes campeones que se alzaron con la victoria en las distintas categorías de un torneo organizado por la propia institución, un evento que no solo reconoce el talento individual sino que también fomenta el crecimiento deportivo y la sana competencia entre los más pequeños y los aspirantes más experimentados.
El podio en la categoría Sub 10 fue para Benjamín Bogado, quien demostró una concentración y una visión de juego notables para su edad. Su habilidad para anticipar jugadas y ejecutar estrategias lo consagraron como el indiscutible ganador. En la Sub 13, el mérito recayó en Alan Ocampo, cuya evolución en el manejo de las piezas y el dominio del tablero fueron evidentes a lo largo del certamen. El joven demostró madurez ajedrecística, superando a sus rivales con solvencia.
La categoría Libre, reservada para los ajedrecistas sin límite de edad y a menudo considerada la más desafiante, tuvo a Thiago Gross como su máximo exponente. Su victoria es un reflejo de horas de estudio, práctica y una profunda comprensión del juego. Finalmente, en la competencia Femenino, Tatiana Meira se alzó con la medalla dorada, evidenciando el creciente protagonismo de las mujeres en esta disciplina intelectual y estratégica.
Todos estos talentosos ajedrecistas no solo celebraron sus merecidos títulos, sino que también recibieron la gratificante noticia de su clasificación para el próximo Súper 8. Esta instancia representa un escalón superior en el circuito competitivo, donde se darán cita los mejores exponentes para disputar la gloria final. La noticia fue compartida con orgullo y entusiasmo, destacando el trabajo incansable de los formadores de la Escuela Municipal de Ajedrez y el apoyo de las familias de los jóvenes competidores.
Este tipo de iniciativas son fundamentales para el desarrollo de las capacidades cognitivas y de resolución de problemas en los niños y adolescentes. El ajedrez, más allá de ser un deporte, es una herramienta pedagógica poderosa que enseña a pensar estratégicamente, a tolerar la frustración, a tomar decisiones bajo presión y a valorar el esfuerzo y la perseverancia. Los triunfos de Bogado, Ocampo, Gross y Meira son un faro de esperanza y un estímulo para que muchos otros jóvenes misioneros se animen a descubrir los innumerables beneficios que ofrece el noble arte del ajedrez.

